La señora ARCE GUERRERO.— Le miento si le digo que es ese el apellido. Carmen nomás, sabía que era Carmen. La señora TOWNSEND DIEZ CANSECO.— ¿Y usted conocía a la señora Matilde Pinchi Pinchi? La señora ARCE GUERRERO.— Si, sí la he conocido, si la he conocido, porque ella iba, pedía citas, venía, le daba asesorías. Era su cliente. La señora TOWNSEND DIEZ CANSECO.— ¿Cliente en qué? La señora ARCE GUERRERO.— Era su cliente. Él le llevaba no sé si juicios o asesoría, creo, le daba asesoría. La señora TOWNSEND DIEZ CANSECO.— O sea, en teoría ella era una cliente del estudio de abogados pero era atendida en el Servicio de Inteligencia. La señora ARCE GUERRERO.— Así es, eso debe ser, porque ella iba, ella iba. La señora TOWNSEND DIEZ CANSECO.— Ella ha sostenido aquí en la comisión, ha dado muchos nombres de personas que frecuentaban el Servicio de Inteligencia y fue la primera creo en referir el nombre suyo. Dijo la señora Maruja estaba enterada de la agenda y muchas veces le preguntamos y usted cómo sabía quién era quién porque hay gente más conocida, menos conocida, y que eso lo consultaba con usted. O sea, de alguna manera lo que ella indicó es que usted sabía todo el movimiento de quiénes ingresaban. ¿Usted tenía toda esa información o cree usted que los capitanes tenía información reservada respecto a usted? La señora ARCE GUERRERO.— Sí, me parece que en algunas veces y anecdóticamente a veces yo siempre los veía que venían, bajaban, subían, entonces, decía qué pasa, quién ha venido y me decían, no, usted siéntese, conteste su teléfono y nada más. Entonces, como le digo, a manera anecdótica yo decía bueno, pues, si alguna vez a mí preguntan, no sé nada, no vi nada, me sacarán las uñas y que sé yo, me torturarán y no tengo nada que decir porque no lo sé. La señora TOWNSEND DIEZ CANSECO.— Una interrupción pide el congresista Gamarra. El señor GAMARRA OLIVARES (FIM).— Cuando usted se refiere a que la torturarían, que le sacarían las uñas, ¿sabía que ahí se efectuaba ese tipo de prácticas? La señora ARCE GUERRERO.— No, conversábamos porque decían que en Seguridad del Estado hacían eso y me refería así como a Tupac Amaru a esas cosas. La señora TOWNSEND DIEZ CANSECO.— ¿Y ustedes estaban enterados de que el señor Montesinos, entonces, estaba denunciado por hechos como éstos ¿no?, como la tortura de Leonor La Rosa o como la desaparición de Mariella Barreto. Leían los periódicos, veían la televisión, quizá usted por eso tenía cierto temor a lo que significaría después informar sobre Montesinos. La señora ARCE GUERRERO.— No, temor no, que le digo, yo lo veía en una forma graciosa, pues, porque mientras uno menos sabe, qué cosa la van a sacar. Y como siempre ha habido cosas, que ha habido especulaciones, que esto, que el otro y remontándose también a la historia que quieren saber de alguien y, bueno... -10-

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