eso me refiero en cuanto a que no tenía él una rutina. El señor PRESIDENTE.— Pero usted era su secretaria de confianza y de lealtad; por eso la busca a usted, por eso ese altísimo sueldo o bonificación que le pagaba a usted. Eso le da una indicación a uno de lo que usted tenía que saber muchísimas cosas laborales, de él. La señora ARCE GUERRERO.— No, como yo le digo. Por eso le digo, pero la confiabilidad como yo le explicaba era de que él tenía la seguridad de que yo no iba a llevarme documentos a mi casa de repente para utilizarlo con algún otro fin ¿no? Como me refiero que de acá de repente yo me lleve uno de estos documentos ¿no?, que la secretaria. Ésa era la confiabilidad, no quiere decir, no sé si me explique bien, en que él me podía contar cosas; como también le expliqué que él era muy reservado y muy celoso de sus cosas, que hay cosas que yo no sé. Por eso le digo que de repente pueda yo decepcionares y que de repente digan ésta no sabe nada, estaba ahí pintada, como me dijo él, si tenía un sueldo y que no hacía nada; no era tampoco eso, sino yo le preciso eso, que incluso yo no veía a todas las personas, yo no sé de muchas personas que puedan haber ido, y la confiabilidad era en eso ¿no? El señor PRESIDENTE.— O sea, la confiabilidad era únicamente en que él estaba seguro que usted no iba a tomar ningún documento para llevárselo a su casa. La señora ARCE GUERRERO.— Lógico. El señor PRESIDENTE.— ¿Solamente en eso? La señora ARCE GUERRERO.— O sea a eso me refiero, a que por decir, estas cosas que son para ustedes con mucha reserva, como es por la seguridad ¿no? A eso me refiero. Eso yo entiendo por confianza que él me tenía. El señor PRESIDENTE.— Quiero ir al grano. Por todas las otras intervenciones de personas que hemos invitado a esta comisión, sabemos contundente y precisamente que el señor Vladimiro Montesinos nunca iba a su oficina del Paseo de la República. La señora ARCE GUERRERO.— No sabría decirlo. El señor PRESIDENTE.— Atendía y despachaba sus cosas personales incluidas en el Servicio de Inteligencia Nacional. Siendo usted la única secretaria de confianza, ¿cómo usted no conoce, no tipeó este documento que como ejemplo le doy, que fue el que le hice firmar al congresista Beto Kouri? La señora ARCE GUERRERO.— No, pero como yo le precisé, no sólo yo tipeaba documentos. En este caso podría yo considerarlo un documento, qué le digo, ahora es un documento comprometedor ¿no?, ahora. A eso me refiero, yo no sé también cuál era el criterio que él tenía de que yo conociera ciertas cosas o no las conociera, no sé, nunca le he preguntado yo si alguien tipeó otro documento, por decirle, jamás yo dije por qué lo tipeaba y no yo ¿no? O sea hay cosas que yo desconozco totalmente. Como en este caso yo no he tipeado ese documento. El señor PRESIDENTE.— La palabra el congresista Gamarra. El señor GAMARRA OLIVARES (FIM).— Sí, pero lo que pasa es que resulta poco creíble que el doctor Huertas, por ejemplo, no sé si Huerta o Huertas, asesor —como Vladimiro Montesinos— del Servicio de Inteligencia, recibiera un documento o fuera Montesinos y le dijera a él tipea esto. Eso es una cosa fuera de lo común, ¿no es cierto? La señora ARCE GUERRERO.— Perdón, pero no le he precisado yo directamente que ha sido -50-

Select target paragraph3

Connect to a paragraph
Connect to an entity
Disable highlights
Add to table of contents