en teoría se podía recuperar por un monto mínimo de 500 millones de dólares en el tiempo, que significaba que si un cliente está en dificultades hoy pero si le hacemos una reestructuración, en teoría se puede salvar el cliente. Hasta se concertó de origen decir sacamos una cartera, ahí se preparó una cartera que se ha cambiado dos o tres veces sin nuestra participación —yo le digo con toda honestidad en este momento— o se agregó algunos nombres y se retiraron otros por problemas de calificación o porque algunos ya estaban quebrados o había que mejorar para optimizar la posibilidad de recuperación del orden de los 500 millones. Es así que nace la noción de 489 millones que significan los 300 millones más los 189 que salió con el aval del Estado y sabiendo que de todos modos había una (Ininteligible) probable de 212. Pero hay un punto más, no era 212, había dos partes, había 100 y 112. Esta negociación de nuestro asesor financiero. Se notificó de inmediato que 212 era una pérdida y aquí había que hacer el (ininteligible), eso hizo, contra provisión. Y los 100 para oponer cuál era el (Ininteligible) la tónica de la negociación a este momento se dijo que había dos partes, una parte de 50 millones y una de 50 millones, que era en teoría el off side que podía recuperar la familia y/o el Estado en caso que todo termine como lo previsto. Entonces los cálculos fueron hechos a este momento para regresar al tema de fondo, se dijo se puede recuperar 300, se puede recuperar 189 y probablemente además se puede recuperar algo más. Es cierto que la historia nos dice que no pasó así de ninguna manera. El señor PRESIDENTE.— Señor Ugaz. El señor UGAZ.— Una consulta, ¿la valorización de la cartera quién la realiza, es Arthur Andersen? El señor BERTINI VINCI.— No, ¿la cartera que selecciona para la titulizadora? La familia, Banco Wiese directamente. El señor LAZO.— Quiero añadir algo, ustedes hicieron referencia al inicio del tema sobre el acuerdo celebrado en febrero del año 1999, ese acuerdo celebrado manejaba una serie de pautas y acuerdos entre ambos grupos para que se proceda a la integración, pero estaba sujeto a una valorización que es la que posteriormente arroja Arthur Andersen y es a partir de la cual aparecen las cifras que son las que están comentando tanto el señor Bertini como el señor Patarán, lo cual de alguna manera cambiaba los puntos básicos sobre la base del cual habíamos tomado los acuerdos de febrero del año 1999. El segundo punto que quería aclarar era la propuesta del decreto de urgencia es una propuesta en la que vendríamos a ser nosotros el Grupo Sudameris. En ese momento Banco de Lima Sudameris no tuvo injerencia alguna, es decir nosotros detectamos el problema pero la solución viene planteada directamente de los organismos competentes, en este caso viene planteada directamente por el Ministerio de Economía y Finanzas con un decreto de urgencia refrendado por quien era en ese momento Presidente Fujimori y el ministro Joy Way. Y lo siguiente es que no debemos olvidarnos que en realidad todo este proceso de integración entre el Banco de Lima Sudameris y el Banco Wiese Limitado concluye el 6 de setiembre del año 1999, razón por la cual todas las decisiones internas dentro del Banco Wiese Limitado anteriores a esa fecha eran tomadas directamente por el personal del Banco Wiese Limitado. Es decir, como la selección de la cartera y el proceso de titulización de activos es básicamente seleccionado por los funcionarios que en ese momento llevan a cabo la operación. Si ustedes revisan los contratos de titulización de activos se darán cuenta que está firmado por quien entonces era el gerente general del Banco Wiese imitado y por quien era el representante de la sociedad titulizadora que pertenecía o era parte del Grupo Wiese Limitado. Es decir, no hay la firma de ningún integrante, de ningún miembro del Grupo Sudameris en ese contrato. -10-

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