El señor PRESIDENTE.— Ahora, no sé si es impertinente mi raciocinio, pero el Estado podía retirar determinada cartera y asumirla, pero obviamente para el Grupo Sudameris sería distinto si el Estado retira puramente una cartera incobrable o si retira una cartera incobrable combinada con una cartera cobrable. Dicho de otra manera, la composición de la cartera que termina retirándose y avalándose tenía un impacto distinto también sobre el Grupo Sudameris al fusionarse. Es decir, para ponerlo de alguna manera, si lo que el Estado se lleva es algo que no tiene prácticamente ningún valor, es una cosa, y si el Estado se lleva parte de lo que no tiene valor y parte de lo que sí tiene es otra cosa, porque le estaría dejando al banco parte de lo que no tiene valor en la fusión. Entonces, ¿cómo es que —si esta fuera la lógica— el Grupo Sudameris no tiene ningún interés en cuál es el contenido de la cartera o no interviene en cuál es el contenido de la cartera? El señor BERTINI VINCI.— No, no es que no interviene a cero. Cuando se ha hecho todo este proceso nosotros hemos visto —visto, no aprobado— qué tipo de cartera se estaba transfiriendo. El estimado que se hizo después de los due diligence y después de haber seleccionado esas carteras por las calificaciones que tenía cada cliente era que se podía recuperar algo más de 500 millones de dólares de la cartera, de los 700. Por eso es que se castigó inicialmente el primer día los 112 y después los otros 100. El señor PRESIDENTE.— ¿Qué los llevaba a esa lógica? ¿usted mantendría esa lógica ahora, cree que se va a recuperar 500 de los 700? El señor BERTINI VINCI.— No, pues, pero le voy a decir un poco nuestra lógica. La lógica era que habían 2 ó 3 grupos muy grandes dentro de la cartera que tenían un valor real representado en acciones. La lógica era que le economía no se iba a deteriorar tan rápido y que muchas de las empresas que estaban dentro del esquema de la titulización no se iban a caer como se han caído tampoco hoy día. La lógica era que tampoco íbamos a tener un efecto Niño, porque muchas partes de las pesqueras que teníamos allí también se ha caído. Entonces la esperanza de recuperación sí podía ser encima de os 400 millones de dólares sin ninguna duda, si había off side en hora que lo recupere el que vendió o el Estado, como fue pactado el proceso. Entonces, no es que separamos un mix de cartera buena y mala para cada uno, creíamos que en suma había ese valor, pero que estábamos dispuestos como Grupo Sudameris a aceptar un riesgo máximo de ese valor de 300 millones. Esa fue un poco la lógica de la operación. El señor PRESIDENTE.— El caso en cuestión es que ustedes consideran que han sido un conjunto de factores básicamente exógenos al funcionamiento de las empresas, es decir el fenómeno de El Niño, la situación general de la economía lo que influye en variar las posibilidades de recuperación de esta cartera. El señor BERTINI VINCI.— Casi sin duda, o sea nunca se hubiera podido recuperar de la cartera 700 millones y por eso se castigaron inicialmente los primeros 200. Pero de los 500 que quedaban había valores, incluso bienes adjudicados por más de 50 millones de dólares que se han deteriorado también en valorización, acciones que han perdido mucho valor; tenemos acciones de Coca Cola, de Atacocha, de Volcan que no se han podido realizar, ni los hemos realizado en algunos casos a los valores que se tenían. Industrias textiles han entrado en dificultad, muchas otras que siguen funcionando y que podrían tener un off side en la medida en que la economía o el mercado permita mantenerlo. Si usted me preguntara hoy día cuánto vamos a recuperar de la titulizadora actual yo no podría decir la cifra exacta, tendría que decirle por lo menos 300 millones, pero no sabemos. El señor PRESIDENTE.— Tiene la palabra el señor Ugaz. El señor UGAZ.— En la cartera que pasa al fideicomiso habían muchos créditos a empresas vinculadas al Grupo Wiese, habían grupos identificados en esa cartera y que habían sufrido un mayor deterioro que -11-

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