Boloña, cuando dieron el golpe renunció porque tenía un serio conflicto, según nos contaron, con Víctor Joy Way y con Augusto Blacker en el gabinete, donde dicen que eran horribles los encuentros. A nosotros nos parecía, recordemos y situémonos en el tiempo, era un caos espantosa la economía, eso era lo que se había encontrado el país en el año 1990. Entonces, a pesar de las deficiencias o discrepancias que teníamos con Boloña, nos parecía conveniente que Boloña continuara, y así lo hicimos saber por escrito al Presidente de la República, después de hacer algunas declaraciones públicas. El señor PRESIDENTE.— Eso fue como Confiep. El señor CAMET DICKMANN.— Como Confiep. Es que tú me has preguntado el origen, bueno, estoy contando cómo termino, lamentablemente hoy. Bueno, enviamos una carta diciéndole al Presidente que a pesar que discrepábamos considerábamos que no debía aceptarse la renuncia de Boloña. La renuncia de Boloña contenía un texto que conceptualmente más o menos decía, que no se daban las condiciones para que continuara su permanencia en el gabinete, sin mayor explicación, la explicación supimos después que era el conflicto con otros dos ministros. Boloña estaba enfermo, hacia alrededor del 25 de julio, yo acababa de dejar Confiep, hacía una semana que había entrado Juan Antonio Aguirre, que ahora lamentablemente falleció, muy buena persona. Fuimos a visitarlo a su casa, enfermo, para presentárselo a Juan Antonio Aguirre, que no lo conocía, el nuevo presidente de Confiep. Boloña nos conversó, nos dijo su situación y su deseo que sacaran dos ministros. A continuación, Juan Antonio Aguirre quería tener una entrevista con el Presidente para el mismo tema y me solicitó, primero, que lo acompañe; y segundo, que la gestionara. Entonces, yo llamé a la Sala de Edecanes y dije que entrevista para Juan Antonio Aguirre acompañado del past presidente recientemente saliente Jorge Camet. Esto sería más o menos 11 de la mañana, a las 2 de la tarde no estaba yo en mi oficina, llamó un edecán citando a las 6 a Jorge Camet solo. Bueno, esto para mí era un sorpresa, situación no aceptable, porque la cita era para el titular acompañado. Llamé a Juan Antonio Aguirre y le expliqué que lamentablemente esto era el resultado no positivo y Juan Antonio me insistió muchísimo que si el Presidente por último por no conocerlo a él aceptaba darle si había dicho el tema también, que era Boloña. Él aceptaba parcialmente a los dos que íbamos, que por favor que como colaboración a su presidencia de Confiep y para tener hecha la gestión de Confiep asistiera yo. Bueno, asistí y le manifesté al Presidente mi preocupación de que había dado un golpe, como tema principal, inicial. Le mencioné varios nombres de gente distinguida que estaba perdiendo, como el Embajador en Estados Unidos, el Contralor de la República, me parece, bueno, y algunos nombres que no recuerdo. Le expresé también que en el Perú los hombres capaces lamentablemente no son muy -4-

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