hacía eso en la superintendencia?, porque los equipos de visita no lo hacen; entonces, ¿quién lo hace?, ¿la
intendencia?
El señor BAZO WINFFEL.— Sí, pero creo que son dos momentos en el tiempo.
Yo lo que he respondido es lo que toca a la auditoría que la empresa auditora contratada por el Banco Wiese realiza
como un trabajo regular año a año, además del informe de visita que es un informe regular también porque es una
visita de inspección ordinaria que hace la intendencia.
Estos dos documentos no tienen que ver con la fusión o con las recomendaciones que posteriormente habría hecho la
superintendencia, si es que las hizo, y de las cuales yo no tengo conocimiento porque, como dije, yo no participé en
la fusión porque ya había sido cambiado como intendente; es decir, yo asumí la misma intendencia pero hubo una
rotación de instituciones financieras que se produjo fundamentalmente porque el Banco de Lima, que era el banco a
fusionar, pertenecía a otra intendencia; entonces, se creyó conveniente que dado que el Banco de Lima iba a ser la
parte absorbente, que iba a ser la administración de la Lima la que perduraría, pues que el Banco Wiese pasara a esa
intendencia, y ese fue otro informe, esa fue otra recomendación, que entiendo que se hace posteriormente cuando se
contrata a Arthur Anderson.
Hasta donde yo tuve conocimiento, lo último ...
El señor DIEZ CANSECO CISNEROS (UPD).— Un momento. Arthur Anderson es contratado por el Banco de
Lima, no por la superintendencia.
El señor BAZO WINFFEL.— En diciembre los auditores hacen su tarea anual, cotidiana, regular, la
superintendencia también hace visitas regulares, que era la que teníamos nosotros a finales de año, y lo que
obtuvimos fueron esos datos que de alguna manera no se contradecían tanto con el auditor; pero después ya viene
otra evaluación a efectos de consolidar el proceso de fusión.
Del proceso de fusión lo único que yo tuve conocimiento fue, bueno, evidentemente de las conversaciones con el
banco de cara a su situación y al acuerdo privado al que llegan ellos el 19 de febrero, si no me equivoco de fecha, en
el que es el acuerdo preliminar y en el que se establecen las pautas que podrían producirse para la fusión.
Hasta ese momento la fusión era totalmente de mercado; es decir, el Estado no había participado, no había ningún
proyecto en ese momento de que el Estado iba a participar, y lo único que se estaba haciendo era que dos partes
privadas se estaban poniendo de acuerdo y que iban a llegar a una cifra. Si la cifra arrojaba diferencias significativas
se iban a ajustar los porcentajes de propiedad, pero nada más.
Después me parece lógico que a efectos de que la superintendencia realice su opinión tendría que haber realizado
una evaluación, digamos, de repente distinta para efectos de ver el tema de precios de mercado, pero hasta lo que
toca en mi labor regular de supervisión esos eran los informes regulares, no había nada respecto a la fusión.
El señor DIEZ CANSECO CISNEROS (UPD).— En el tema de los informes, antes de entrar a la especificidad de
cada uno, hay un tema que nos llama la atención. Los informes de inspección del Banco Latino no tienen la misma
estructura que los informes de inspección del Banco Wiese, la estructura del informe. ¿Para la elaboración de los
informes en la superintendencia había procedimientos o directivas que consideraban una matriz común?, porque no
vemos una matriz común si comparamos ambos.
El señor BAZO WINFFEL.— Yo entiendo que evidentemente está el criterio del intendente basado en las normas,
pero que evidentemente puede de alguna manera alterarse algunos puntos de acuerdo a la situación del propio banco,
es un tema muy dinámico y que además es a medida, es decir, si estamos viendo un banco hay algunos aspectos que
pueden parecernos muchos más incisivos que otros dada su propia forma; es decir, por ejemplo, si el banco
pertenece a un grupo económico tal vez habría que enfatizar un poco el tema de la conformación del grupo, y si el
banco es un banco individual de repente no.
Esas cosas generan diferencias pero, en realidad, el hecho, por ejemplo, de analizar el riesgo crediticio a través de
una revisión de una muestra de cartera es un elemento que en una visita ordinaria siempre se incorpora.
Hay una serie de elementos que pueden hacer variar, incluso la profundidad de esa misma revisión de cartera. Si
uno, por ejemplo, tiene, digamos, un banco un poco más complicado hay que tratar de entrar un poco m��s; o si uno
tiene, por ejemplo, disposición de gente permanente o no la tiene, también podría variar la composición de la
cartera. Es decir, no era un tema rígido, no había una matriz que llenar si es que ese es el caso.
El señor DIEZ CANSECO CISNEROS (UPD).— En los informes de inspección que se producen se identifican
créditos críticos, ¿por qué no hay un seguimiento de dichos créditos con diferencia de clasificación entre el banco y
la superintendencia? O sea, la superintendencia clasifica de una manera los créditos, el banco los clasifica de otra,
normalmente el banco obviamente busca que sean mejor clasificados en su beneficio, ¿por qué no hay un
seguimiento de esos créditos en los cuales hay diferencia de clasificación de mayor riesgo entre una visita de
inspección y otra? ¿No considera que se incurre en mayor riesgo por no darle seguimiento a aquellos puntos en los
cuales hay discrepancia en la clasificación entre el banco y la superintendencia?
El señor BAZO WINFFEL.— Sí, normalmente se hace un seguimiento a la cartera, lo que pasa es que en realidad
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