sabían ya los de seguridad y en las tardes o en las noches cuando se estaban yendo los señores se
iban siempre juntos, por la parte posterior, pasaban por ahí, recogían sus paquetes y se los
llevaban.
Una cuestión, de repente, mínima, 2 gaseosas, 4 gaseosas que se llevaban en la mañana y en la
tarde, se lo juntaban todo eso y se llevaban, pero que me molestaba tremendamente porque se
supone que ahí, finalmente, quien le daba visto bueno a eso, aunque no me correspondía era yo,
ya era responsable de la sala.
Me llamó la atención eso, conversé con la concesionaria y se exigió que se cumpla eso y a partir
de ese momento yo iba a pedirlo personalmente en las mañanas y en las tardes; un trámite un
poco engorroso porque tenía que caminar con las gaseosas yo mismo con los mozos atrás,
llevarlo y dejarlo ahí, pero era una forma de cumplir con el trabajo, porque el Congreso ya había
destinado así. Con eso empezó la enemistad, por decirlo así, no le gustó eso.
Y este paréntesis quería hacerlo, no se por qué esta enemistad, pero quiero que quede claro que
nosotros si somos de alguna forma familia.
Bueno, pues, entonces, cuando se le comento a Rosa Reyna, volviendo al tema inicial, bueno, se
lo comento a Rosa Reyna, Rosa Reyna en vez de investigar el tema se lo dijo inmediatamente a
Lucho Díaz que era la persona a quien se le acusaba directamente sobre el tema, obviamente, se
iba a poner a buen recaudo, no iba a hacer ninguna gestión, hablar con los congresistas con
quienes se tenía este tipo de relación. Pero, además, me dejaba en muy mala situación a mí,
porque ni siquiera había investigado nada.
Y originó un problema mayúsculo en la Sala de Cronistas porque un grupo de periodistas estaban
porque se investigue este tema y otro grupo, por ellos liderados, porque era una cuestión
personal.
Entonces, se originó un problema tremendo, un problema de dimensiones a nivel de los
cronistas, de tal manera que Rosa Reyna nunca terminó su período como presidenta del Círculo
de Cronistas Parlamentarios sino que fue revocada del cargo por esa situación, porque incluso se
llegó al enfrentamiento, de tal manera, que con la reunión que hacían ellos, yo no asistía,
obviamente, yo era miembro del Congreso, no asistía a sus reuniones, Rosa sacó, ya se identificó
plenamente con ese grupo, se identificó plenamente con ese grupo, de tal manera que hubo
peleas en las reuniones, en más de una ocasión, tengo entendido que se quisieron ir hasta de las
manos con uno que otro periodista, el problema terminó bastante feo, toda vez que Rosa a partir
de eso, se le pidió que llame a reunión del Círculo para definir esta situación y Rosa no lo hizo.
Y cuando por fin consiguen una reunión, se hace un comunicado en el cual, pues, se ponen los
puntos, más o menos, tratando de llegar a un buen término este problema.
Se hace un comunicado y se acuerda hacer un comunicado interno, o sea, eso es para que todo el
mundo, los que asisten a la reunión y los que no se enteran sobre el tema.
Se acuerda ese tema y se forma una comisión de redacción del comunicado, más o menos, con
los puntos ya determinados, simplemente, la cuestión era redactar y nada más.
La comisión se reúne, hacen el comunicado de 5 puntos, lo terminan, lo enseñan a todo el
mundo, todos quedan contentos y se quedó ahí nada más.
Rosa Reyna, presidenta del Círculo de Cronistas Parlamentarios, pide el comunicado para decir,
bueno, yo tengo una máquina -en ese tiempo teníamos problemas con las máquinas en el
Congreso-, tengo una máquina, voy a hacerlo en el trabajo, voy a pasarlo a limpio.
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