competidor nacional, que es Aceros Arequipa, igual que lo se puede importar, igual las planchas, ángulos
ranurados.
En el mercado de comodities basta con que haya una o dos fuentes sean nacionales o extranjeras que
bajan el precio y pues se convierten casi en unos reguladores del precio.
En mucho del período, posiblemente yo no esté muy al tanto, pero en mucho de este período había un
ingreso de productos en cantidades más o menos importantes, dependiendo de si eran productos largos o
planchas. Por ejemplo siderúrgicas de Ucrania, Turquía, Venezuela y algunos otros que llegaban a unos
precios que Sider simplemente no podía competir. En muchos casos había planchas originarias de
Venezuela que llegaban puestas en el Callao a un precio inferior que el costo de fabricación de Sider. Esto
hacía como consecuencia de que los márgenes naturalmente se redujeran y pues hubiera muy poca
contribución a las utilidades.
En adición, Sider, ya venía desde el año 89, es la referencia por ejemplo que hemos encontrado en
documentos con deudas que ya tenía por ejemplo del Banco de la Nación, deudas que ya tenía con Sunat.
En algún momento entre el 89 y el 92 se comenzó a encontrar deudas con Electroperú, con Hidrandina,
con Aduanas, deudas que no podía honrar, y que año a año se iba incrementando por los intereses
moratorios y por la necesidad de seguir operando. O sea, incluso en algún momento comenzó a financiar
capital de trabajo con deuda, como fue un caso de un préstamo algo anterior a nosotros con la CAF.
Por otro lado, durante el propio ejercicio había el problema de una demanda que se estaba en franca
contracción, vamos a llamarle así algunos hipos de crecimiento.
Usted sabe el producto largo que es el producto de mayor importancia, quien sabe para Sider que eran los
fierros de construcción está íntimamente ligado a la actividad de la construcción. Actividad que además
tiene una fuertísima correlación con el gasto del Estado.
Entonces en la medida que el Estado en algunos años invertía, pues, ese año sí Sider hacía una buena
venta.
El señor PRESIDENTE.— Precisamente estos años, sobre todo el 94 y el 95 que fue el proceso electoral
de la reelección de Fujimori hubo una gran expansión del gasto público, mucha construcción de escuelas,
mucha construcción de edificios públicos, se gastó mucho.
El señor ECHEANDÍA LUNA.— Sí, señor, ciertamente.
El señor PRESIDENTE.— Cómo se explica entonces que Siderperú que tuvo la oportunidad de vender,
cuanto más vendía más perdía.
El señor ECHEANDÍA LUNA.— El problema, señor, es que Sider no tenía el monopolio de la oferta.
En el Perú estaba Aceros Arequipa y además los grandes constructores y voy a soltar solamente un par,
tipo Cosapi y Graña y Montero hacían sus importaciones directas.
Entonces Sider básicamente vendía a constructores pequeños o a lo que se llama la autoconstrucción. No
vamos a negar que Sider en esos años vendió una importante cantidad de fierros de construcción, pero
también tenía otros productos, por ejemplo las planchas. Las planchas está íntimamente ligado al sector
manufactura, ese es un sector que casualmente es uno de los sectores que sufrió con la apertura
económica del régimen del señor Fujimori, no podía competir por ejemplo en la fabricación de
refrigeradoras o motores, incluso ensamblaje de automóviles, que es donde más se utiliza planchas.
Incluso el rubro planchas navales, se suprimió prácticamente completo.
En algunos años al comienzo de la administración del señor Fujimori la construcción naval en el Perú
prácticamente desapareció, comenzando por el Sima.
Ya a partir del año, me parece que es fines del 95 ó 96 por ahí o de repente un poco más, que ya no es el
período este, pero ya comienza una caída en la construcción, pero desde antes sí venía una caída de
manufactura, mas o menos ese es el escenario que se recibió.
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