V) NATURALEZA DE LA RED CORRUPTA El deterioro institucional fue ejecutado por altos funcionarios de la CGR cuyo proceder evaluaremos en esta sección. Como vimos anteriormente, la hipótesis que se desprende del análisis de la corrupción en SUNAT establece que este proceso sucedió a través de vasos comunicantes que conectaban al SIN con áreas cruciales de la institución en cuestión. Así, por delegación de Fujimori, Vladimiro Montesinos dirigía una red que se extendió por todo el aparato del Estado. Entre ambos socios principales del núcleo corrupto había una relación jerárquica y primaba una alta desconfianza que los llevaba a espiarse mutuamente. Aunque el presidente tenía a su cuenta la legitimidad y el carisma personal, era Montesinos quien había tendido y mantenía la red encargada de organizar el apoyo del régimen. De este modo, terminaban en el SIN los canales empleados para conectar a funcionarios que dirigían áreas cruciales de las instituciones públicas sometidas al control de la corrupción. El resto de funcionarios era subordinado y puesto al margen, o utilizado en forma funcional. En ocasiones y en ciertas instituciones, el jefe máximo de dicho organismo no era miembro orgánico de dicha red. Entre otras instituciones se encontró que en algunos sectores, los ministros tuvieron alta rotación, mientras que el siguiente escalón era más estable y cumplía roles regulares de manejo institucional y conexión con el centro de la mafia. En el caso de la SUNAT pudimos observar cómo una tubería interna conectaba a los corruptos y también como había una pared que no estaba malograda por el albañal de la corrupción. Es decir, había una red de corrupción que conectaba algunas pocas y selectas autoridades y los conducía al núcleo de la mafia. Pero, además, había un buen grupo de profesionales que entraron a SUNAT durante la época de la reforma y que fueron puestos al margen o sometidos por unos años, hasta que se liberaron con el gobierno de transición. En este sentido, apenas pudo la SUNAT apeló a su reserva interna para reorganizarse como una institución profesional. Aunque, el caso de la Contraloría es distinto, en primer lugar porque el contralor es nombrado por un período preciso; lo cual, en principio, es mucho mejor que la situación observada en el caso de la SUNAT, donde el superintendente es nombrado por el presidente de la República y es un funcionario integrante del Poder Ejecutivo sometido a muy alta rotación, alcanzando el promedio de un superintendente por año. Por el contrario, el contralor general es un funcionario nombrado por el Congreso por un período fijo que alcanza siete años. La condición de la CGR obviamente es más ventajosa para el manejo técnico y el criterio profesional en la conducción institucional (puesto que cubre más de un período presidencial), sin embargo fue revertida por la mafia, mostrando que cuando un núcleo corrupto se hace del control de la nave del Estado, hasta las mejores normas pueden ser subvertidas. Así, el contralor tenía que ser incorporado a la mafia de un modo estable, aunque su rol no fuera el liderazgo, sino el manejo de una institución orientada a conferirle legalidad al gasto público corrupto. 17

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