Crédito Público. Por ejemplo, yo he hablado y he mandado también a una persona vinculada con Ricardo Cilloniz papá, que ya murió, a decirle que tenía que pagar y que qué pasaba. Yo he llamado a los de Pantel, en ese tiempo esas peleas que tienen entre hermanos, habían botado a Genaro, estaba Manuel, Manuel ha venido y le dicho: Manuel, tienes que pagar. Y recuerdo algo más posterior. Cuando logro 20 años para pagar, que es el único país del continente que logró de París esa ventaja, lo llamo ventaja porque el Perú en vez de pagar mil millones anuales de servicio al Club de París, termina siendo reducido al alargarle el plazo a 500 millones anuales y hay un poquito de alivio en la carga del servicio de la deuda. Y 20 años no se lo dieron a nadie en el mundo más que a Rusia, por presión de los G-7, para la reelección de Yeltsin. Y a nosotros nos dieron por buena performance y porque les demostramos que cada refinanciación, si yo debo, vamos a ver una curva de deuda, si yo debo y refinancio, ¿qué pasa? Me cargan intereses de intereses, y entonces mi curva de deuda crece; pasan dos, tres años, no doy servicio más que pequeño y vuelve a crecer, y se forma una curva como un camello que va subiendo, subiendo y no va a acabar nunca. Con esa teoría y con esa curva dibujada demostramos al Club de París que el Perú iba a incrementar su deuda y nunca reducirla, con sucesivas refinanciaciones, y que en consecuencia el Perú sí podía dar un servicio de 500 millones en lugar de mil y que para eso necesitaban prolongar la curva ascendente y descendente suave a 20 años. Y, bueno, se nos concedió. No voy a empezar a contar los detalles de todas esas gestiones y lobbies que tuvimos que hacer con los países principales que componen el Club de París. Bueno, al final, presión va, presión viene, te voy a dejar un poco de cartas. Con el caso Pantel, del cual estoy hablando, se llega a un momento, pero al ritmo lento de la administración pública, en que llegan a tener un acuerdo de pago, y solo les queda una discrepancia, de una comisión de un cuarto del uno por ciento; porque nos había generado tiempo, gastos, y a mí me pareció conveniente instruirlos de que se cargue un cuarto del uno por ciento a la fórmula de pago, en la cual como principio, yo había mencionado, se lo he dicho a los Delgado Parker cuando han venido, al mismo Schutz que también ha venido, el Perú ha pagado por ustedes y ni siquiera el Perú, porque hemos sido todos los peruanos que tributamos, y eso no lo podemos aceptar; en consecuencia, para llegar a un arreglo tú me vas a dar cash lo que el Perú pagó y de ahí en adelante si quieres te cuelgas de las facilidades del Club de París de 20 años, la tasa de interés del Club de París y todo lo demás. Pero mecían, fregaban la pita, bueno. Ese era el planteamiento genérico conceptual que yo había instruido. Bueno, al final llegan a esto, entonces Alfredo Jalilie me manda el 26 de mayo del 98 una carta que dice: ya todo está conforme, excepto que no quieren aceptar el un cuarto del uno por ciento. Entonces, mi respuesta verbal a Jalilie era: olvídate y agarra de una vez. Bueno, lamentablemente a los cinco días de esta instrucción verbal ya yo me quité del Ministerio de Economía, de ahí en adelante no conozco en qué continuó, qué sucedió. El señor PRESIDENTE.— En ninguno de los casos, ingeniero, se abre una ejecución de avales. Todo el proceso, un proceso de negociación bastante largo e intrincado en el cual no hay acciones prácticas de presión sobre... El señor CAMET DICKMAN.— Ahora, pegando una revisada de cartas nos vamos a formar un criterio sobre eso, tengo las que me han mandado, y espero que sean la mayoría. La Contraloría dice: Cofide es el titular de las contragarantías en los créditos principales, Aceros Arequipa. Decía Cofide que no podía ejecutar las garantías porque había dejado de ser acreedor al haber asumido el Estado dicha condición. Yo digo que nada le impedía gestionar el traspaso de las garantías recibidas a favor del Estado. Después vas a ver por ahí una carta que... El cobro de las acreencias, como reiteradamente el comité lo recomendó, que yo estaba leyendo, tampoco dependía de la existencia, o no, de las garantías que sí existían, porque todo deudor responde de sus obligaciones con su patrimonio. Esa es una regla general. Y con todo su patrimonio. -35-

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