El señor PRESIDENTE.- Ah directamente conversó con usted, ¿y en ese momento volvió a
sugerir algún tipo de acuerdo adicional para la conmutación o no?
El ENTREVISTADO.- Aun manteníamos, como le digo, a través de otra persona el agua tibia
que íbamos a llegar a cualquier acuerdo, por eso yo mandé y él envió esta nota con su puño y
letra, como que me está haciendo seguimiento a mis papeles, nada más. Pero, como yo nunca di
la muestra de ese adelanto, o la muestra de que como es, simplemente dejé ahí de que ya lo
vamos hacer, quería ver hasta dónde vamos a llegar.
El señor PRESIDENTE.-¿ Y no tiene el nombre completo de este señor?
El ENTREVISTADO.- No, más que su puño y letra, y sus anexos donde yo llamaba, ahí está,
yo no he escrito eso, es de el mismo, que me han mandado, porque yo mandé una persona a mi
nombre para que hable con él acerca de mi trámite.
El señor PRESIDENTE.- ¿Y, en esas conversaciones ya con el señor Vicente, se ratificó esta
idea de los 1O mil por año o algún trato parecido?
El ENTREVISTADO.- Y a cuando uno llega a un acuerdo no necesariamente ya se está
hablando de montos ni nada, sino simplemente ya sabía del tema por la que yo estaba
recomendado, ya esos temas son más delicados hablarlos por teléfono.
El señor PRESIDENTE.- Ah ya, es decir, que en ese momento ya no se le insistió con ese
tema.
El ENTREVISTADO.- No, no, no, si aun estando por teléfono y llamando de un penal de acá,
usted comprende, esas situaciones son más delicadas.
El señor PRESIDENTE.- ¿Recuerda si ha sido el señor Vicente Candela o nunca conoció el
apellido?
El ENTREVISTADO.- No, nunca conocí ni sé de quién se trata, como le digo, solamente me
dieron ese nombre a quien yo tenía que comunicar, y ahí escribió cualquier cosa, llamen ahí.
El señor PRESIDENTE.- Cuando se le hizo inicialmente la solicitud del pago, ¿cuál era el
medio de pago?, ¿una cuenta, efectivo?, ¿cómo se planteó esto?
El ENTREVISTADO.- O sea...
El señor PRESIDENTE.- Yo entiendo la reserva, pero sin hablar de nombres.
El ENTREVISTADO.- ... sí, sí, sí, vamos a ser un poco ingenuos y pensamos que existen
cuentas para que alguien deposite, eso no existe, o el que lo diga, para mí en lo personal está
mintiendo o es algo increíble. Hoy en día eso de las cuentas, nadie te va poner una cantidad de
100 mil dólares en un banco desde que existe el sistema ahora bancarizado y todo eso, nadie va ir
llevándose la bolsa al banco a depositarlo, ni mucho menos de cuenta a cuenta, nada;
normalmente este tipo de pagos se hace en efectivo y directo en la oficina.
Tratándose de personas, yo me imagino como cualquier negocio de confianza, que tú vas y le
dices, acá está contra resultados o acá está el adelanto y después me das el resto, eso es grado de
confianza, como se puede decir, o como muchos dicen, muestra de señal, dame un adelanto, y de
ahí viene el resto.
El señor PRESIDENTE.- ¿Así en esos términos se planteó?
El ENTREVISTADO.- Sí, una muestra, ya pues di algo, una muestra, y nosotros accedimos a
otras cositas como regalito de navidad, que una cosita por acá, para la esposa tal cosita, o sea, ha
habido otras cositas por ahí para no enfriar el té.
El señor PRESIDENTE.- ¿Eso se llegó a dar entonces?
El ENTREVISTADO.- Claro, ha habido cositas como para no enfriar el té, porque no
solamente era yo, también tenía mis otros encausados, que teníamo~ la única esperanza de querer
\,\L ~/1
-13-