momento, y cuando me retiré no tenía ninguna sola denuncia en mi contra. Es más, cuando viajé hacia la capital de la República, en el aeropuerto me pidieron o verificaron mis datos en la computadora y vieron que yo no tenía ninguna requisitoria al respecto. Es falso lo que está manifestando el señor Apaza Aleman; salvo que ahora en estas últimas horas haya aparecido alguna clase de esa naturaleza. Y otra cosa más, los textos que aparecen publicados en el periódico que yo dirigía, yo mismo los he realizado, yo los he escrito, yo los afronto como tal. Si bien es cierto hay un jefe de redacción, el jefe de redacción solamente asume su compromiso como tal, el director asume el compromiso en este caso de la redacción. Yo los he escrito personalmente, y manifiesta solamente la verdad. El señor PRESIDENTE.— Se deja constancia, con su afirmación, de que usted se hace responsable de las cosas que ha dicho, usted está ratificando ante esta comisión de lo que ha dicho; o sea, no es el señor César Flores quien redacta, sino usted. Y queda reflejado en la línea de trabajo el nombre del señor César Flores, para que pueda ser citado a la comisión y pueda mostrarnos su punto de vista. ¿El segundo apellido del señor Flores? El señor CHAMBI MAMANI.— Copa, con una “C”. El señor PRESIDENTE.— Señor César Flores Copa, bien. Si tiene algo que agregar, es la última intervención. El señor CHAMBI MAMANI.— Solamente que se ciñan al tema dado y que no entren aquí a tallar aspectos personales. El señor PRESIDENTE.— ¿Qué otros testigos tiene usted en este tema? El señor CHAMBI MAMANI.— Bueno, en este caso serían unos testigos que trabajan juntamente con él, no sé si serán en estos momentos, como le digo, porque yo no estoy en Puno desde hace un tiempo. El señor PRESIDENTE.— ¿Los nombres? El señor CHAMBI MAMANI.— Quienes formaron parte justamente de la compra de los equipos, creo que serían unos testigos primordiales. El señor PRESIDENTE.— ¿Nombres? El señor CHAMBI MAMANI.— Sergio Rozas, Gardón; Gilmer Inquilla, Gotardo Berneo, el vendedor de la tienda, no sé su nombre, y tal vez algún empleado de la tienda que en ese momento también estuvo en su momento atendiendo. El señor PRESIDENTE.— Usted ha coincidido, señor Apaza Aleman, de que efectivamente ha comprado unos equipos en la dirección que usted también dio, parece ser que es la misma dirección, en jirón Lima, una tienda de informática ahí. Usted dice que no hubo recibo, que no hubo factura. El señor Apaza Aleman dijo que sí hubo. El señor CHAMBI MAMANI.— En ese momento, señor congresista, no le entregaron ninguna factura ninguna boleta de venta, solamente un recibo simple que son, pues, dentro de los que venden librerías esa clase de recibo; salvo después en el momento en que a mí me han expulsado del diario, salvo que después hayan formalizado esa clase de denuncia. El señor PRESIDENTE.— El dinero con el que se pagó esa computadora, era en efectivo, en cheque o en dólares. -98-

Select target paragraph3

Connect to a paragraph
Connect to an entity
Disable highlights
Add to table of contents