El señor PRESIDENTE.— Díganos su verdad. El señor VALENCIA ROSAS.— Siempre he dicho la verdad. No, siempre he dicho la verdad. Yo la he visto a esta persona, habrá sido 30 segundos. Toqué el timbre, abrió la puerta. El señor PRESIDENTE.— ¿Dónde tocó el timbre? El señor VALENCIA ROSAS.— Justamente me indicó Montes; todo esto ya ha sido declarado en el primer juzgado, ya ha sido comprobado también. Toqué el timbre en una dirección con un gráfico que me hiciera Montes a una casa que quedaba a la espalda de la Factoría "Tomás Herz" en Chacarilla, a la altura de Caminos del Inca. Será más o menos una cuadra y media a la espalda de esta factoría. Me acuerdo que la casa primer piso, tenía unas construcciones tipo barrotes y al costado estaban construyendo, me acuerdo. El señor PRESIDENTE.— ¿Usted ha identificado el inmueble? ¿ya lo han llevado ahí? El señor VALENCIA ROSAS.— No, no me han llevado. El señor PRESIDENTE.— Como decía que se ha comprobado. El señor VALENCIA ROSAS.— No, porque ya todo se ha declarado, ya todo se ha detallado, inclusive, ya está prácticamente en la final. Inclusive, la prueba de mi versión a lo que me refería era que la mentira que estos individuos tenían diciendo de que viniendo de Panamá se fueron a mi casa, yo abrí la puerta. Eso era totalmente falso. Creo que ya ahora se sabe. De que yo vine de Panamá después de 3 días, como consta de Migraciones y con todo los de las líneas aéreas que corresponden. El señor PRESIDENTE.— ¿Entonces cómo se llamaba la persona que se identificó con usted cuando se presentó en este inmueble? El señor VALENCIA ROSAS.— Como le digo, Montes cuando me habla, me habla de Patricia o Mónica. El señor PRESIDENTE.— Indistintamente. El señor VALENCIA ROSAS.— Doctor, ¿ha pasado cuánto tiempo? 30 segundos, era algo que no me imaginé que iba a tener tanta trascendencia. El señor PRESIDENTE.— O sea, usted toca el timbre. El señor VALENCIA ROSAS.— Toco el timbre y pregunto por la persona, sale... El señor PRESIDENTE.— Por Patricia o por Mónica. El señor VALENCIA ROSAS.— Sí, sale la persona, tenía el cabello ligeramente ondulado. El señor PRESIDENTE.— ¿A quién le pregunta? O sea, ¿quién abre la puerta? El señor VALENCIA ROSAS.— La señora. El señor PRESIDENTE.— Ella misma le abre la puerta. El señor VALENCIA ROSAS.— Ella misma, porque ya sabía que yo estaba yendo. Tengo entendido -18-

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