No me consta, sino lo diría. Porque de lo que se trata actualmente es precisamente de ubicarnos en la
situación real en la que hemos participado.
Si yo he cometido alguna culpa, en todo caso se va a esclarecer en el juzgado, la asumo, como ya lo estoy
asumiendo.
Es más, inclusive cuando se inician todo estos problemas sale el ofrecimiento de la colaboración eficaz,
donde podría perdonárseles un determinado tiempo de carcelería. Pero por el hecho de que no estaba
reglamentada, yo decido tomar la decisión de acogerme a la confesión sincera.
Y todas mis declaraciones, si ustedes chequean, son corroborados con terceros y coinciden, porque yo me
siento seguro de lo que estoy haciendo.
Y qué es lo que pasa. Alberto Venero tiene un resentimiento conmigo por el hecho de que a su esposa la
detienen. Y en el auto apertorio, el informe fiscal dice: “según las declaraciones de Juan Valencia,
Alberto Venero y la señora Luz Elena le venden la propiedad de la Playa Arica, donde vivió Montesinos,
a Juan Valencia”. Es lo que dice el fiscal.
Y he hecho suficiente como para poder decir encubrimiento real y detención para la señora Luz Elena.
Si ustedes revisan todas mis declaraciones, en ningún momento yo menciono que ella me vende la
propiedad de Playa Arica. Lo que yo menciono es que ellos me venden una propiedad, una chacra en
Mala.
Entonces, en una de las sesiones que hubo, diligencias con el juez, le hago la mención y la prueba es que
al día siguiente le dieron libertad a la señora. Pero eso en su momento me lo ha hecho saber Alberto
Venero, que me guarda rencor por el hecho de que su esposa estaba detenida.
Entonces, yo presumo que por esa razón él, en sus declaraciones, como que han sido desvirtuadas en las
confrontaciones, menciona de que todo lo hacía yo o todo lo hacía Luis Duthurburu.
Y reconozco la participación que he tenido, hasta su límite.
Pero yo creo que ustedes se van a poder cuenta también cuál era la realidad de las cosas.
El señor PRESIDENTE.— ¿En el proceso, en este terreno, entonces usted, tajantemente señala que
usted no ha pagado a ningún presidente de la Caja ningún monto mensual del ente operador del Hotel?
El señor VALENCIA ROSAS, Juan.— No, a la única persona que le he dado 500 dólares mensuales,
por instrucciones de Alberto Venero, porque era su familiar, puesto que trabajó en Finsur y después fue a
trabajar a Caja de Pensiones, ha sido a David Mendoza. Eran 500 dólares mensuales para compensar la
diferencia de sueldo que tenía.
El señor PRESIDENTE.— ¿Es solo el caso de Mendoza?, porque el señor Venero ha dicho también de
que a determinados funcionarios se les otorgaba un plus. En concreto a Revilla.
El señor VALENCIA ROSAS, Juan.— No, a la única persona que reconozco haberle dado dinero es al
mismo señor Mendoza.
El señor PRESIDENTE.— ¿Sabía de otros que recibían dinero?, ¿sabía, aunque usted no lo entregara?
El señor VALENCIA ROSAS, Juan.— Mire, Alberto Venero en muchas oportunidades me lo ha
insinuado.
El señor PRESIDENTE.— ¿Antes del juicio?
El señor VALENCIA ROSAS, Juan.— Lógicamente, en esa época.
Decía que reciben la suya, pero no puedo afirmar de que sea o no cierto.
El señor PRESIDENTE.— ¿Como una cosa generalizada o como una cosa específica hacia
determinados funcionarios?
El señor VALENCIA ROSAS, Juan.— No, como una cosa generalizada lo hacía.
Pero nunca hemos entrado en el detalle, “sí, que le di a fulano”, o que yo haya visto.
El señor PRESIDENTE.— Señor Zapata.
El señor ZAPATA, Antonio.— Buenas tardes, mi nombre es Antonio Zapata, soy asesor de la
Comisión. Y quería hacerle una pregunta.
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