El mercado de bonos se vio fuertemente estimulado desde principios de la década de los noventa, a partir
de los bonos Brady, las renovaciones que se hicieron a finales de la década de los ochenta. Esto dio un
fuerte impulso a los mercados de bonos y algunos de los países de América Latina lograron entrar en esta
dinámica.
Pero lo que más me interesa destacar acá es el punto de que en los noventa uno observa que las fuentes de
financiamiento externo cambiaron, donde la importancia relativa de los bancos cayó bruscamente en
términos de la deuda bancaria y aumentó significativamente la inversión extranjera directa y el mercado
de bonos, y en menor medida las inversiones accionarias. Y eso, por supuesto, como cambian los actores
económicos cambian las dinámicas del endeudamiento, la racionalidad y problemas que se puedan
generar de atrás.
En términos de mercados de bonos o las emisiones internacionales de bonos en nuestros países, lo
primero que quiero destacar acá es, como les decía que los promedios ocultan diferencias entre países. Si
uno mira en esta gráfica que cubre desde el 90 hasta el 2001, fundamentalmente la emisión de bonos ha
estado concentrada en pocos países de América Latina.
Entre Argentina, Brasil y México hacen una parte importante de lo que ha sido la emisión de bonos por
parte de la región. Y si uno le suma Chile, Colombia y Venezuela ya tiene alrededor del 90 ó 95% de la
emisión total de bonos que ha logrado emitir la región. Recién a partir del año 96, en escasa medida,
entran a participar otros países en las emisiones de bonos. Pero fundamentalmente esto ha estado
concentrado en estos 6 países que he mencionado.
Un elemento importante es que la emisión de bonos, como fuente de financiamiento, ha seguido un
carácter procíclico ¿Qué quiero decir con esto? Si ustedes se fijan en este gráfico, las condiciones de la
emisión de los bonos han ido empeorando a lo largo de la década a medida que hemos venido siendo
afectados por diferentes crisis.
En el año 97, en particular, hacia el tercer trimestre se obtuvo desde la perspectiva de plazo una de las
mejores condiciones ópticas, donde el plazo promedio era alrededor de 17 años. Como ustedes ven, el
plazo empieza a caer drásticamente, a partir de la crisis asiática a finales del 97, el primer trimestre del
98, ya cae.
Luego se recuperó un poco, vuelve a caer hacia finales del 99, se vuelve a recuperar y ya en el 2000 y
2001 vuelve a caer reflejando un comportamiento procíclico en la medida en que las crisis financieras a
las que hemos estado sometidos han afectado las posibilidades y los costos de emitir bonos desde la
perspectiva de maduración.
Por el lado de los costos, que está medido por el spread, entre los bonos que colocan nuestros países,
también se observa un incremento brutal en los costos de emitir bonos. O sea, si ustedes se fijan, los
costos más bajos estuvieron hasta el tercer trimestre del 97 y luego viene crisis asiática, la crisis del 98,
luego las crisis 2000-2001, hacen que los costos de emitir bonos medidos por el spread de los mismos
tiendan a subir.
Asimismo, las emisiones de los bonos han seguido tendencia cíclica. (3) Como ustedes pueden ver en este
cuadro y el primer trimestre del año 95 caen dramáticamente, acuérdense que en diciembre del 94 viene la
crisis del tequila, luego se recuperan y se empiezan a recuperar y hacía el cuarto trimestre del año 97
vuelve haber una caída importante; luego se vuelven a recuperar de nuevo, observándose también caída
importante en el 2000; 2001, es el tema de la crisis argentina.
¿Qué sale de esta idea? Un poco lo que se mencionaba en la inauguración del seminario, está el tema de la
fragilidad y la volatilidad financiera y cómo nosotros —eso lo vamos a discutir un poco más en detalle
adelante— estamos muy afectados por los ciclos de la economía mundial, en particular los ciclos
financieros y cada vez, si bien tenemos un mundo de oportunidades en términos de acceso a nuevas
fuentes de recursos, nos hemos vuelto más vulnerables a las volatilidades y a los cambios que ocurren en
los mercados financieros internacionales y eso por supuesto está sujeto al tipo de fuentes de
financiamiento a las cuales estamos teniendo acceso.
En este sentido, el mercado, los bonos que fueron una fuente importante con un promedio de cerca de 28
-6-