El señor PRESIDENTE.— Ya
El señor RAMOS VIERA. Justo tenía el celular todavía, como eso teníamos para hacer
llamadas o recibir llamadas, lo teníamos usando todavía, entonces llama y el presidente escucha.
porque se pega al celular a escuchar y me dice que lo llame y que me voy a encontrar en un
punto con el para que me entregue ese documento que el presidente ha escuchado que era para el
doctor. Entonces, yo lo llamo al señor Rodríguez, le digo señor si nos podemos reunir para que
me entregue el encargo, no sé si el habrá sospechado algo que después, yo le digo nos
encontramos en Wong de Benavides, ya me dice, en Wong de Benavides nos encontramos.
entonces el presidente parece que le ordena a un edecán, al comandante Calixto con otros dos
más de seguridad y ellos se ponen de civil, se ponen una casaca encima y en un taxi nos vamos.
para eso el comandante Calixto en forma prepotente me empujó, tratándome como un
delincuente, yo le digo, qué le pasa mi comandante, con todo respeto usted es comandante, yo
soy capitán, usted no me puede empujar y yo no soy ningún delincuente, el hecho de haber
trabajado con el doctor no implica que sea yo un delincuente, usted está trabajando con el
presidente, abusivo era, en ningún momento me dejé tocar, como le he contado, no me gustaba
que me ponga la mano encima.
Entonces, en un taxi nos fuimos hasta Wong...
El señor PRESIDENTE.— Lamentablemente tenemos que parar un momento para que hagan
un cambio en la cinta, un minuto por favor, un minuto solamente.
El señor RAMOS VIERA.— Ya, está bien. (Pausa)
El señor PRESIDENTE.— Bien, continuamos capitán Mario Ruiz Agüero, si usted nos está,
perdón capitán Wilmer Ramos Viera, rectifico, Wilmer Ramos Viera. Estamos entonces en que
están dirigiéndose hacia el mercado Wong de Benavides, conjuntamente que el señor Fujimori.
El señor RAMOS VIERA.— No, el presidente envía al edecán, a su edecán, el comandante
Calixto con dos más de seguridad en un taxi, para que me acompañen hasta Wong de Benavides,
el presidente parece que se fue a otro sitio, no sé, porque era obvio que si el presidente llegaba
con todos los carros y si estaba el doctor Alejandro Rodríguez esperando ahí, de hecho que el se
iba a retirar, por eso que nos envió en un taxi para llegar a Wong como si estuviéramos haciendo
algunas compras, de tal forma que no se note o haya una sospecha de que el doctor Alejandro
pueda retirarse o pueda irse.
Llegamos a Wong de Benavides con el edecán, con el comandante Calixto, con los dos de
seguridad y ellos se pusieron alrededor de la tienda de Wong o al interior de la tienda de Wong
como si estuvieran haciendo compra con un coche, yo movilizándome hasta tener contacto con el
doctor Alejandro Rodríguez, me paseaba me acuerdo por el primer piso y ellos atrás mirándome
en todo momento, para ver si llamaba al celular o me comunicaba con alguien o le avisaba
seguro, qué pensarían y bueno no llegó el doctor Alejandro Rodríguez, no llegó a Wong de
Benavides, me acuerdo como parte de esto de que ellos estaban alrededor siguiendo todos mis
movimientos, en son de broma quizás para que vean, me subo, voy al segundo piso sin que ellos
me vean y me pongo de ahí a verlos y comenzaron a sacar sus radios, dejaron los coches y
comenzaron a buscarme, desesperados porque pensaban que me había escapado y yo los miraba
de arriba nomás. Quizás fue por la forma como él me trató y yo quería responderle así para que
se dé cuenta, después bajé y justo llegan los comandantes generales, llegó el presidente, todos,
pensarían de que yo me había escapado...
El señor PRESIDENTE.— A. Wonc, llegaron?
El señor RAMOS VIERA.— A Wong de Benavides, entonces yo bajo y veo a los comandantes
generales, al ministro. a Chacón que llegan, seguro que les habrán dicho se ha escapado. ¿no? vo
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