sobrevaluación en diversos ítems que tienen que ser investigados, como lo relativo a
“botiquín de emergencia” por $ 5 ‘769,338 dólares, “juego de documentación técnica”
por $ 1’150,000 dólares y “programa de entrenamiento” por $ 2’747,130 dólares.
9.
No existe en los informes de la FAP y del MINDEF una comparación que nos permita
apreciar el precio efectivo de los aviones adquiridos pues en el caso de los MIG 29 y
SU 25 Bielorrusos es necesario considerar al precio pactado de adquisición (252
millones de dólares) el precio ofertado de repuestos y mantenimiento (150 millones
de dólares), y el precio de la inminente reparación mayor de casi toda la flota en un
corto plazo de no más de cinco años (una cifra todavía por evaluar). Sobre este total
se podrá hacer una adecuada comparación con otros resultados de esa misma
inversión bajo otras formas consideradas para potenciar la capacidad de operación d
e la FAP. Además, el precio era referencial y de oportunidad, y no de mercado, por lo
que no puede aplicarse criterios de depreciación y otros para hacer comparaciones
relacionadas con el mercado occidental de armas.
10.
Es evidente que la forma cómo se organizó la compra de los MIG 29 y SU 25 a
Bielorrusia, con los intermediarios Treves Intora y W 21, fue para cubrir la
distribución de las ganancias ilícitas acordadas desde el inicio de la operación de
adquisición. La oferta de Treves Intora era la más costosa (según documentos
secretos de la FAP que adjuntamos) y pese a ello, la Comisión Presidida por el
mayor general FAP Rolando Magni recomendó se optase por dicha oferta aduciendo
que satisfacía íntegramente los requerimientos técnicos, operativos, logísticos y
administrativos de la Fuerza Aérea. Las diversas ofertas de LINCA SA fueron
objetadas. El propio Alberto Venero ha reconocido ante la Comisión Presidida por el
Congresista Pedro Morales Mansilla que la oferta de Treves Intora salió airosa en
virtud a la colusión preexistente entre los involucrados con tal adquisición. Queda por
determinar cual es la actividad empresarial real de Treves Intora, pues de acuerdo a
lo declarado por el Sr. Juan Valencia Rosas a la Comisión Investigadora que presidió
el Congresista Moráles Mansilla, se trataba de otra simulación, ya que en Panamá no
tenían ni siquiera oficinas, funcionando en un estudio de abogados panameños.
11.
En la Comisión Investigadora Moráles el señor Alberto Venero reconoció que por la
compra de los aviones MIG 29 y Sukhoi 25 a Bielorrusia le había entregado al Sr.
Montesinos en dinero efectivo repatriado de la cuenta de Treves Intora la suma de
12 millones de dólares para que lo reparta con otras autoridades no identificadas.
También aceptó que del porcentaje de utilidades de W21 sería aproximadamente el
10%, monto similar tendría la empresa Treves Intora. Puede colegirse que la
empresa Bielorrusa Beltechexport no tendría una cifra menor de “utilidades”. Sumas
que en total pueden llegar al 40% del precio final, esto es de 252 millones de MIG 29
de dólares un monto de aprox. 100 millones de dólares. El propio Venero considera
que de la segunda operación de los MIG 29 SE rusos deben haber obtenido una
comisión de 60 millones de dólares que corresponden a cerca del 35%. En relación al
service de mantenimiento la evidente sobrevaloración, pero la falta de un análisis
más detallado de precios unitarios, no nos permiten precisar todavía el porcentaje de
las comisiones. A lo que habría que agregar lo relativo a Radares y otros equipos en
los que tuvo comisión ilícita Montesinos y otras autoridades, como ha sido reconocido
en la Comisión Investigadora Morales por Venero.
12.
Es posible señalar que las Comisiones legítimas de un proveedor de armas podría
bordear el 10%. Por lo cual, la existencia de un 30% adicional en este caso es un
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