encantador tener una piscina con vista a la playa en un segundo nivel. Pero te falta bastante todavía. Si, bueno, poco a poco lo estoy haciendo. Se rompió la conversación, puede irse ingeniero. Me retiro, al día siguiente creo me dice Alberto Venero, ya que nos reuníamos casi a diario en su casa, en Camacho, en José Antonio 160, donde hacía sus reuniones con todas las personas con la que él coordinaba todas sus actividades. Me dice: oye, mi pariente le ha gustado el sitio, te la vamos a alquilar. Ah, bueno, pero falta mucho todavía por construir. Era, ubiquémonos en el mes de noviembre del 94, me dice: tienes que correr, yo te voy apoyar para la construcción de los acabados de la piscina. Y en vez de pagarte en efectivo, todas las obras que se hagan en tu propiedad van a quedar en tu beneficio. Es así que acepto y me dice: trata de terminar para fin de año, porque mi pariente quiere pasar el verano en ese sitio. Yo coordiné con el arquitecto Eduardo Vidaurre, fallecido hace un tiempo, y efectivamente la obra se apuró, había el dinero que me entregaba Alberto, dinero que era producto de las negociaciones de los brokers que funcionaban con la Caja y probablemente los negocios de proveedores con algunas fuerzas armadas, porque siempre lo he conocido en esa actividad. Y me dice: cómo va el avance, transcurridos unos días yo le dije: sí, va avanzando todo bien, creo que podemos llegar a la fecha. Y es más, el día que yo te diga a más tardar el 31 tú tienes que salir, esperas mi llamada y botas a toda la gente. Así fue, estuve desde las primeras horas del 31 y a eso del mediodía me llama por teléfono y me dice: fuera toda la gente, y ya yo sabía a qué se refería, que quede solamente tu guardián, para que explique todas las instalaciones y las llaves. Correcto, le dije. El guardián era mi cuñado. Y es así que se realiza todo ese acto de un primer conocimiento, que era bueno que yo explicara todo esto, discúlpenme si de repente los aburro, pero era bueno conocer los detalles para que se aprecie el hecho que si bien es cierto que pude contactar con una persona que en ese momento no conocía, pero después reconozco cuando sale la fotografía de Caretas que fue en el año 95. Esa entrega de la propiedad se hace a finales del año 94, verano del 95, y creo que la fotografía salió en junio o abril. El señor DAMMERT EGO AGUIRRE.— Usted ha señalado que una responsabilidad que le encarga el señor Venero es buscar una casa de playa. Posteriormente, siendo usted broker de seguros, ¿el señor Venero le encarga alguna responsabilidad por ejemplo de seguros para la Fuerza Armada o para un equipamiento militar? El señor VALENCIA ROSAS.— A través del señor presidente, nunca he sido broker de seguros de ninguna entidad de las fuerzas armadas y policiales. Pero lo que sí sé es que hacía coordinaciones con los señores de Olaresco, el señor Mijail Olaresco que creo que era socio del señor Claus Corpancho, porque en una oportunidad el señor Claus Corpancho se presenta la primera vez entregándome una tarjeta donde figuraba si mal no recuerdo presidente o ejecutivo de Olsa, Olaresco, algo así, no recuerdo muy bien. Ellos, tengo entendido de que en algún momento, por conversaciones que pude escuchar tangencialmente, tenían intervención en los seguros creo que de transporte de aviones, pero eso estamos ubicándonos en diferentes tiempos ¿no? Eso es lo que puedo resumir un poco para poder dar respuesta a su pregunta, señor. El señor DAMMERT EGO AGUIRRE.— ¿Usted cuándo es que fija residencia, usted dijo -22-

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