cinco ocasiones. Nunca le vi los relojes, que después vi hace unos meses.
El señor GAMARRA OLIVARES (FIM).— ¿Hablando de relojes, cómo se produce todo
este problema de los relojes, de las maletas, que van de la casa de Montesinos a Palacio de
Gobierno?
La señora FUJIMORI HIGUCHI.— Todos los detalles no los conozco, porque yo en esos
días estaba en Nueva York corriendo la maratón.
—Asume la Presidencia el señor Ernesto Gamarra Olivares.
El señor PRESIDENTE.— Bueno, no sé si el congresista Amorín Bueno, tiene alguna
pregunta que hacer.
El señor AMORÍN BUENO (C90-NM).— No solamente un comentario, señor Presidente.
Nosotros hemos tenido oportunidad de visitar el SIN hace dos o tres días atrás, y recién nos
hemos dado cuenta, al menos yo personalmente he podido apreciar, el complejo en sí, la
estructura del SIN, y hay un departamento, efectivamente, donde el Presidente y sus hijos
vivían prácticamente por un tiempo.
Yo personalmente le digo con toda sinceridad, y comentaba con los amigos ahí, yo preferiría
vivir en una chozita en el campo sin las comodidades, porque hay una cosa que era realmente
horribles, cerrada, no se veía el sol, una cosa de un subterráneo prácticamente, que hay ahí
una claustrofobia horrible.
Yo me imagino que esto habrá sido muy traumático, si se quiere, para ustedes, tener que estar
ahí, aunque tenían su piscina, una piscinita pequeña, pero tenían su sauna, sus comodidades,
pero no había pues, no se veía el sol. Era una cárcel, si se quiere, ni siquiera dorada, pero una
cárcel con comodidades pero horrible. ¿Verdad? Tengo esa impresión.
La señora FUJIMORI HIGUCHI.— Sí, efectivamente, pero también habíamos vivido, creo
que, mi madre puede recordar, en los sótanos de Palacio, habíamos estado en el Pentagonito,
en el Círculo Militar, por motivos se seguridad. Si bien es cierto era muy difícil para nosotros
tener que desplazarnos constantemente y vivir en esa situación, pero entendíamos también que
era por seguridad.
El señor PRESIDENTE.— Tiene la palabra el congresista Chang Ching.
El señor CHANG CHING (C90-NM).— Señor Presidente, por su intermedio, para hacerle
una pregunta a la señorita Keiko Fujimori.
A lo largo del año 1994 al 2000, por la declaración del señor Santiago Fujimori, se nota que
podríamos hablar de una especie de casi dos grandes momentos: un primer momento en la que
se dan estas intrigas por el poder, por el copar, el cercar un poco al Presidente Fujimori; y un
segundo momento en el que a partir del año 1996 en adelante —1997 sobre todo para
adelante— se comienzan, por la información periodística y la que manejamos nosotros, a
aparecer estas cuentas millonarias del señor Montesinos.
Entonces, la pregunta por su intermedio, es: ¿Tuvo alguna sospecha, alguna información o
alguna circunstancia como para enterarse que algo como esto podía estar pasando?
La señora FUJIMORI HIGUCHI.— A mí me sorprendió mucho lo de las cuentas, y le
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