1.4.- VALOR DE EMPRESA EN MARCHA
Quienes
evaluaron
a
la
empresa
Solgás
manejaron
criterios
extremadamente subjetivos en la proyección de los flujos de caja y las utilidades.
Considerando tasas de rentabilidad en diversas ramas de la economía se
uniformizó el comportamiento de las actividades, esta metodología debería haber
considerado el comportamiento imperfecto de nuestros mercados, más eso no
ocurrió. La Corporación Financiera de Desarrollo, COFIDE, fue la encargada de
evaluar la situación económica de la empresa, ajustando los valores de los Estados
Financieros de la empresa y calculando el valor de “Empresa en Marcha”. Los
valuadores minimizaron el carácter estratégico de la empresa en la producción y
comercialización del GLP, porque en los criterios usados para proyectar indicadores
y factores de actualización se debió incluir índices de concentración, atributos de
mercado, regresión de series para el análisis de activos, precios, ingresos
proyectados, costos, concentración de activos, cuotas de mercado, entre otros.
La valorización mediante la metodología de “Empresa en Marcha”, además
de considerar como base el valor patrimonial y una serie constante de los últimos
resultados financieros de la empresa como ingresos, utilidades, ratios de
rentabilidad, aspectos considerados por COFIDE, debió también incluir índices de
participación de mercado, nivel de activos de las empresas competidoras,
productividad, incremento de la demanda de un combustible como el GLP cuya
oferta tiene que cubrirse con importaciones.
Los atributos como experiencia en el mercado y gestión empresarial, la
marca reconocida, que constituye un valioso activo intangible, por ejemplo es el
resultado de posición de capitales, que de acuerdo a los informes de la COPRI,
reconocían dichas ventajas para Solgás como empresa y reiteraban la saludable
situación económica y financiera en que se encontraba.
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