La señora TOWNSEND DIEZ CANSECO.— Y esto le daba para mantenerse con sus
hijos, digamos, de un momento a otro salir del Perú para hacer esculturas que es un hobby,
usted entiende que quizás un detalle mayor por las consecuencias posteriores de estos tratos
que aceptan los señores belgas con Venero.
El señor VALENCIA ROSAS.— Sí, recordando también también que me dedicaba al
brokeraje de seguros, en ese momento no tenía mis menores hijos que hoy tienen 7 y 9 años,
mencioné también que mi esposa estaba en gestación.
Lo que sí fue productivo fueron las esculturas porque allá en alguna medida le dan mucho
valor al arte, las esculturas que hice eran de un regular volumen, creo yo que en alguna
medida podríamos inclusive hasta remitirnos a las fuentes periodísticas de El Comercio del
año 75 que fue la publicación, donde yo inicié mis actividades escultóricas como hobby
cuando estudiaba psicología en la Ricardo Palma, estaba junto con el Programa de
Arquitectura, ahí es donde por iniciativa propia es que aprendo un poco esta actividad y
realizo una exposición.
Afición que la trunco a raíz de que ya tenía necesidades propias y me dedico a la actividad de
seguros. Logré hacer una ahorro no muy significativo, pero sí bastante considerable porque si
nos ubicamos en el tiempo, el año 90 fue donde sacudió la economía peruana y donde nos
acordamos tal vez de que los valores de cosas muy suntuarias tenían valores hasta
equivalentes al sueldo mínimo, el valor de las cosas estaba totalmente desfocado.
Pude traer un ahorro que me permitió tener un tiempo de tranquilidad y a la vez empalmar con
la actividad de seguros como lo narré hace un momento, señora.
El señor PRESIDENTE.— Vamos a pasar a un cuarto intermedio para pasar a refrigerio e
ingerir nuestros sagrados alimentos.
—A las 14 horas y 7 minutos, se suspende la sesión.
—A las 15 horas y 1 minuto, se reinicia la sesión.
El señor PRESIDENTE.— Se reinicia la sesión.
Continúe en el uso de la palabra el señor Juan Valencia Rosas.
El señor VALENCIA ROSAS.— Gracias, señor Presidente.
El señor PRESIDENTE.— Señor Valencia, le voy a pedir, por favor, un minuto que necesito
dar una información.
De acuerdo a las declaraciones del señor Juan Valencia la semana pasada, tengo una carta
dirigida por la congresista Anel Townsend donde me solicita que se levante el secreto
bancario del señor Ernesto Gamarra Olivares, quiero someterlo esto a votación, aprobación
para poder levantar el secreto bancario del congresista.
Los congresistas que estén de acuerdo en levantar el secreto bancario, se sirvan levantar la
mano. Aprobado por unanimidad.
Puede usted continuar en el uso de la palabra señor Juan Valencia Rosas.
El señor VALENCIA ROSAS.— Gracias, señor Presidente.
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