cuando ingreso a esa oficina al ver la placa simplemente no significó absolutamente nada, más
que el ingresar a una oficina, ingresamos con Alberto, se encontraba el señor Luis
Duthurburu, nos sentamos en una mesa de directorio que se encontraba en esa oficina, la
misma que en el momento del diálogo el señor Luis Alberto Venero le dice al señor
Duthurburu: “oye, acá viene el hombre que es de confianza, (4) viene de parte de la gente y
tienes que coordinar absolutamente todo con él”.
Es así de que se da el diálogo donde el señor Duthurburu acepta la posesión y en el momento
de retirarnos Alberto Venero me dice: “Que bueno que los engañamos, entonces tú siempre
vas a mantener ese perfil, tú me vas a suplantar y todos los hechos que ocurran porque yo a
este viejo —refiriéndose al señor Luis Duthurburu— no le tengo confianza, puesto de que yo
creo que me están robando. Este viejo con Carlos Valdizán, para mí que no me están
declarando todas las cosas como corresponden”.
Dentro del marco como inicio le comentaba, señor Presidente, no conocía mucho de los
manejos ni detalles, pero sí encontraba el hecho de que había una sociedad donde había que
hacerse algún tipo de reparto de utilidades, es que empieza mi trabajo de observación y
contarle al detalle de todo el procedimiento de las cosas.
También, señor Presidente, recuerdo en este momento de que en esas oficinas se juntaban
todos los broker que posteriormente fui conociendo, entre ellos, Mar Egeo cuyo gerente
general era el señor Gustavo Parodi y fundador de la empresa el señor Carlos Valdizán
Paredes, y el otro broker era Inversiones Atlanta, donde el fundador del broker era el señor
Alberto Venero, su cuñado el señor Víctor Requejo Gallegos y siempre acompañaba una
persona adicionalmente. Normalmente era un manual o un empleado para poder simplemente
cumplir con el formulismo de las tres personas para completar la sociedad.
Poco a poco voy entendiendo la forma de trabajar y es que estos broker se dedicaban a la
colocación de dinero a clientes que necesitaban en competencia de lo que puede significar la
banca paralela o la banca comercial. Los bancos, en su conjunto, eran entidades que se
dedicaban a prestar, en esos años, con intereses aproximados a los 25 a 30%.
Dentro del reglamento que yo pude entender que tenía la Caja de Pensiones Militar Policial —
señor Cuaresma cómo está— es que solamente necesitaba ganar un interés por encima de lo
razonable dentro del mercado al ahorro, entonces buscaban clientes que figuraban
intermedios, tasas intermedias. Por ejemplo, si el banco comercial equis prestaba una cantidad
determinada de 25 a 30%, la Caja de Pensiones prestaba a 15% con las garantías inmobiliarias
que respaldaban el total del préstamo y el convenio era que figuraban en el contrato de
asesoramiento de brokeraje de la Caja de Pensiones y el cliente, figuraba solamente una
cantidad por debajo de la que finalmente era pactada con el cliente o el usuario final.
Esto significando que normalmente se manifestaba de que las utilidades o lo que tenía que
remunerar el cliente, era equivalente al 3 y en algunos casos el 4% del valor del préstamo y en
las documentaciones sólo declaraba ante Sunat eran cantidades muchos menores, se hizo una
cuestión muy usual.
También pude observar de que (5) había un broker desde colocación de inversiones, no lo
tengo exactamente presente, pero me parece que era Finanfas, donde el señor César Alcorta
era el titular del broker, el gerente general no lo recuerdo; pero él y el señor Víctor Gonzales,
que tenía otro broker también, al parecer tenían conexión directa con alguno de los ministros
del Interior y de Defensa, les permitían mantener ese tipo de vínculo comercial con la Caja de
Pensiones.
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