Y cuando llegó a Panamá me instalo en el Hotel Mar. Llamo por teléfono al número que se
me había indicado, y le manifiesto que 'Pelayo' ya estaba listo y que cuanto antes quisiera
entregar los encargos y quiero regresarme al Perú.
Este me manifiesta de que al día siguiente tendría que ser, que viajara, porque ese día era un
poco difícil que me encontrara.
Es el hecho de que al día siguiente, probablemente habrá sido al mediodía, el signado como
'Pedrito' me llama por teléfono y me dice: Nos encontramos en tal punto, cerca (17) de tu
hotel. Camina y yo te voy a dar el alcance.
Me fui al punto que me indicó. Me dijo: Sígame. Hemos caminado varias cuadradas dando
círculos. Después tomamos un taxi, que le hizo dar varias vueltas. Y me llevó a un hotel
donde él se hospedaba y me dijo: Entrégame el encargo. Bueno, le dije: Estas son las
medicinas y este es el dinero que me ha dado Alberto. En todo caso ese es todo lo que yo tenía
que hacer. Sí, me dice, en todo caso el tío de Alberto quiere que cuanto antes se realice toda la
operación. Para esto en el Banco Nuevo Mundo, Alberto Venero hizo la gestión de
repatriación al parecer del Pacific Industrial Bank de un millón 300 mil dólares que estaba
depositado en el Nuevo Mundo.
Retorno a Lima, comento todo el hecho a Alberto Venero, y Alberto Venero me dice:
Compadre, esto tenemos que hacerlo rápido. Cuánto más rápido le llegue la plata al viejo nos
vamos a deshacer de él, porque ese es una ladilla. Ya esto me está cansando, me dice.
Entonces, pero tienes que hacerlo, me dice, porque no hay otra persona que lo pueda hacer
sino tú.
Yo lógicamente ya estaba entrando en la incomodidad del caso, pero acordémonos también de
que tenía la responsabilidad de un dinero ajeno que estaba depositado en una cuenta que
estaba a mi nombre.
Yo me voy a Panamá, después de dos días, me acuerdo, llevé, creo, 100 mil dólares. Y en un
tercer viaje. En ese viaje, perdón, en ese viaje al segundo día es que me hace dar varias
vueltas, también la misma mecánica, —'Pedrito', sí— me hace dar varias vueltas, taxi. Me
hizo ubicarlo en un lugar en la Calle 50, que se llama Panafoto. Y en un edificio muy cercano
es que me hace subir, creo yo, al noveno piso, no me acuerdo bien, y es que ahí por primera
vez conozco al ex asesor donde al momento de yo ingresar al departamento encuentro a una
persona que estaba sentada en una sala hablando por teléfono, con peluca, y al mirarme me
hace un símbolo de saludo. Yo le hago la referencia del caso. Siguió hablando por teléfono.
Hacía al parecer muchas coordinaciones con algunas personas aquí en el Perú. Pude apreciar
que tenía muchos teléfonos celulares. Puede ver también de que tenía un maletín con un
teléfono, dentro del maletín, y algunos otros cables.
El señor CUARESMA SÁNCHEZ (FIM).— Un maletín-teléfono.
El señor VALENCIA ROSAS.— Sí, un maletín, sí, era un maletín donde había un teléfono
adentro.
Habré esperado casi como media hora, una hora, y al término, él se levanta y me dice: ¿Tú
eres Pelayo? Yo le dije, bueno, sí. Me envía Alberto. Ya la primera vez he traído el dinero que
le entregué a 'Pedrito' y ahora también he traído el dinero que se lo he entregado a él. Sí, sí,
me dice, ya estoy al tanto.
Cruzamos una conversación muy fugaz. Preguntó cómo estaba, qué estaba pasando en el
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