representando a Venero, Juan Valencia, se hiciera el equivalente a un aproximado del 46.5% de las acciones; dentro de ese monto del 46 también estaba inmersa una compañía industrial El Álamo, que pertenecía a los señores de la sociedad Alberto Venero Garrido y Luis Duthurburu Cubas. Tengo unos apuntes, señor Presidente, si me permite un poco para refrescar más el desarrollo del tema, poder acudir a ellos para comentarlos. Como referencia, la Fábrica de Tejidos y Estampados Peruanos S.A. (Fatepsa) tenía una propiedad en Jorge Chávez 1745, cerca de la Escuela de la FAP, lugar donde ahí funcionaba precisamente la Fábrica Textil que hace un momento les comenté, y también la Compañía Industrial El Álamo S.A., donde era, al parecer, la comercializadora de todos los productos que la fábrica anteriormente mencionada era la que salía al mercado. Pude también levantar información de lo que es Registros Públicos y he observado de que, por acuerdo de Junta General de Accionistas y de Directorio que hicieron estos señores, entregar la propiedad de la compañía Fatepsa a la compañía El Álamo, para que se pusiera en garantía a la Caja de Pensiones Militar Policial frente a un futuro préstamo de un millón de dólares. Yo no sé hasta qué punto pudiera haber tenido el desarrollo o la secuencia del caso con estas dos empresas; pero lo que sí puedo atestiguar, ya que en el libro de transferencia de acciones aparece también como propietaria —en un inicio— de las acciones la compañía El Álamo, compañía que antes mencioné era de los señores Alberto Venero y Luis Duthurburu, representadas por el señor Luis Venero Garrido, hermano de Alberto Venero, y también representados por el señor Edgar Avelino Garrido Salas, los firmantes finalmente que entregan esta propiedad inmueble a la Caja de Pensiones Militar Policial. Llegado el momento, señor Presidente, continuando dentro de lo cronológico, me hago cargo de las acciones, tengo entendido que era aproximadamente el 18 de marzo del año 94, el mismo que entro en funciones como director, representando a las propias acciones a las cuales yo representaba. Estábamos en el directorio el señor Luis Duthurburu Cubas, el señor Gerald Krueger Dizillo y también el señor Roberto Durán Mantero. El doctor Roberto Durán Mantero era una persona muy de confianza del señor Luis Duthurburu Cubas, ya que hasta donde pude haber percibido este señor era el que manejaba el desarrollo de las empresas que iban formándose progresivamente. Y como pude haberme dado cuenta también (6) en el desarrollo de todo lo que es registros públicos, los señores Venero Garrido y Duthurburu Cubas empiezan a retirarse de todas las empresas a partir del año 92 como en algún momento de repente, si usted me lo permite, señor Presidente, haremos el alcance de la documentación para que ustedes vean cómo se empiezan a manejar los diferentes nombres de socios allegados y empleados familiares en las diferentes empresas que en diferentes tiempos empiezan a fungir como propietarios que daban servicio o contratos ante la Caja de Pensiones Militar Policial, o en su defecto dentro de las Fuerzas Armadas en lo que significaba proveedores de diferentes elementos. Señor Presidente, si me permite hacerle entrega de los anexos que estoy comentándole. En el primer anexo estoy detallando, quizá mal redactado de mi parte porque no soy quién para calificar, pero fue desarrollo de mi manuscrito que ha sido transcrito a máquina, estoy titulando “testaferros de Alberto Venero y Luis Duthurburu Cubas”; de repente, la palabra correcta debería de ser “representantes”, porque no soy quién para calificar. Entonces con esa atingencia, señor Presidente, hago la entrega donde en un costado del rubro -11-

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