Condiciones de la Privatización La Cepri-Siderperú aprobó la venta del 100% de las acciones de la empresa, con la reserva de aquellas que fueran adquiridas por los trabajadores. Asimismo, el Plan de privatización establecía el pago del valor de compra a través de ocho cuotas anuales. También se establecieron compromisos de inversión mínimos de $30 millones de dólares que debían llevarse a cabo en los siguientes cuatro años La penalidades en caso de incumplimiento no estaban contempladas específicamente en el contrato de compra-venta. El proceso de venta El 16 de febrero de 1996 se produjo el otorgamiento de la Buena Pro corroborando el desfase entre el precio base estimado y el ofrecido por el 100% de las acciones. El consorcio ganador ACERCO S.A. conformado por Acerco S.A., Wiese Inversiones Financieras S.A. y Stanton Funding LDC, que después constituirían Sider Corp, ofreció $193 millones La segunda mejor oferta de Aceros Arequipa S.A. fue de $ 161 millones. La diferencia de más de $80 millones con respecto al precio base reflejaba la subvaluación al valorizar la empresa; denotaba también que la percepción generalizada entre los inversionistas sobre el precio real de la empresa era mucho mayor. También refleja que las Consultoras contratadas para la valorización previa, habían carecido de criterios consistentes. El mecanismo de pago programado para esta venta también le otorgaba una serie de beneficios adicionales al consorcio ganador. Adicionalmente a los más de $26 millones financiados con papeles de deuda externa peruana, se estableció un cronograma de pago para las acciones que se realizaría en ocho cuotas anuales. Las cuatro primeras entre 1997-2000 por un monto de $ 11`743,488 cada una; mientras que las cuatro últimas entre 2001-2004 ascendentes a $ 23’486,977 cada una. Situación de la empresa Post- Privatización El contrato de venta de acciones incluía compromisos de inversión de $30 millones para los siguientes cuatro años. Entre 1996 y 1998 debían invertirse $24 millones en forma proporcional y en el año 1999, $6 millones. Estos compromisos de inversión, que eran obligatorios pero no limitativos, habrían sido cumplidos según Inversiones COFIDE S.A. (ICSA), que era el órgano encargado de supervisar el cumplimiento del contrato de compraventa de las acciones de la empresa. Sin embargo, ICSA no ha realizado ninguna auditoría para corroborar l as inversiones. Por el cntrario, las únicas auditorias realizadas para verificar el cumplimiento e estos compromisos han sido contratads por Sider Corp. Es decir, el supervisado pago la supervisión. Al observar las cuentas de la empresa entre el período 1996-2000, se aprecia que se generaron pérdidas por más de S/. 355 millones (más de $ 100 millones )y los gastos financieros ascendieron a S/.148´231,000 referidos al incremento del endeudamiento corriente. Ello denotaría que los nuevos operadores de Siderperú financiaron sus inversiones con fondos 36

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