Repito, mi oficina, desde que yo estaba en el CCD y estaba en el Congreso, ha sido varias veces
objeto de visita por manos extrañas, por personas desconocidas, lo que dio lugar a por lo menos
tres oficios cursados a la Presidencia en ese entonces del Congreso de la República. No descarto
que de repente ese tipo de documentos u otros que ahora no advierto que me puedan faltar, hayan
sido objeto de esa colección por esos visitantes extraños ¿no?
El señor PRESIDENTE.— Nosotros tenemos entendido, según alguna comunicación que se
tiene con el Secretario del Consejo de Ministros, que las cintas magnetofónicas se guardan un
poco para poder ratificar lo que pasa en el Congreso. Pero, que esas cintas magnetofónicas ya no
tienen obligación de guardarlas una vez que están transcritas y firmadas el Libro de Actas,
porque eso sustituye lo que fue esa cinta magnetofónicas, porque sino se llenarían.
Especialmente cuando van transcurriendo los años, quizá lo que se puede mantener es las cintas
magnetofónicas, de repente, de los últimos cinco años.
Pero, en este año, si hablamos del año 92, cabría la posibilidad que al no haber esa cinta
magnetofónicas nos quedaríamos sin ningún tomo cuarto, porque no podría ser posible la
reconstrucción.
La señora CHÁVEZ COSSÍO DE OCAMPO (C90-NM).— Bueno, sería una pena que
hubieran decidido; porque ese período, precisamente es un período especial. Y si me hubieran
preguntado a mí antes de desecharlas, le hubiera dicho que me las den; porque escuchar las voces
de mi presidente, escuchar las voces de los otros ministros, debatiendo con patriotismo una serie
de temas, eso quedaría para mí y para mis hijos. Pero, yo espero que no haya habido esa decisión
negativa, antihistórica diría yo, de no custodiar esas grabaciones. Yo confío que deben estar ahí;
pero, si no fuera así, le digo que se podría reconstruir a partir de las publicaciones y las
autógrafas mismas. Yo sé que las autógrafas están, eso a no dudar; están en número correlativo
las autógrafas, de los decretos leyes y de los decretos supremos con voto del Consejo de
Ministros, sean diríamos publicables o secretos. O sea, están ahí, entonces, siempre se pueden
reconstruir.
El señor PRESIDENTE.— Sería una reconstrucción parcial, porque el Libro de Actas también
contiene las posiciones o divergencias o a veces hasta discusiones válidamente desde el punto de
vista positivo en una aprobación de alguna norma, lo cual no podría ser reconstruido. Lo que sí
podría ser reconstruido lo que al final termina como conclusión del Consejo de Ministros. Pero,
como documento histórico que pudiese servir después en este momento, ejemplo para verificar
desde su punto de vista una historia vivida por usted y una historia que mucha gente quisiera
conocer, no podría ser recompuesta en el cien por ciento de lo que esperaríamos nosotros ¿no?
La señora CHÁVEZ COSSÍO DE OCAMPO (C90-NM).— Bueno, ése es el defecto de toda
Acta, ¿por qué?, porque si usted ve las actas del Congreso, sean las actas del Pleno, sean las
actas del Consejo Directivo, son una exposición muy sucinta ¿por qué?, porque tienen
acompañado anexa la transcripción que se hace recién. Pero antes, ha pasado asípues, era así;
ahora ya tenemos un servicio de grabación, de filmación, de transcripción magnetofónica del
íntegro de las sesiones. Pero, en ese entonces pues no había eso.
El señor PRESIDENTE.— Una última pregunta por mi parte, doctora Martha Chávez. ¿El ex
presidente Fujimori sabía de la forma cómo se llevaba este libro de actas o este manejo de actas?
La señora CHÁVEZ COSSÍO DE OCAMPO (C90-NM).— No, indudablemente que él no
tenía por qué conocerlo porque él tenía muchas tareas, y ése era un trabajo que me correspondía
a mí.
Yo le puedo decir que siendo secretaria del Consejo de Ministros yo solamente veía al presidente
Fujimori en ocasión de las sesiones y salvo en muy contadas oportunidades, en que había la
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