164
Alfonso W. Quiroz
Aunque movido por sus propios intereses, Elías eventualmente denunció
la corrupción existente entre los caudillos militares y puso en riesgo su fortuna,
su libertad y su vida.97 Elías abrazó las reformas civiles liberales que chocaban
con las tradiciones e intereses corruptos y autoritarios. En este sentido, su participación en las elecciones presidenciales de 1850 como candidato del Club
Progresista, el primer partido civil, fue una importante ruptura con la acostumbrada política caudillista. Después de años de colaborar con caudillos militares,
Elías y Francisco Quirós, otro converso al liberalismo, propusieron una reforma democrática que buscaba un cambio institucional para evitar los abusos y
la corrupción política.98 La formación de partidos políticos civiles enfrentaba y
competía directamente con las viejas redes de patronazgo, y reducía, en teoría,
las oportunidades para la corrupción y el favoritismo en la cultura política de
ese entonces. Desafortunadamente, estos reformadores civiles y los que luego
siguieron sus pasos fueron vencidos o impedidos de alcanzar sus objetivos por
recalcitrantes intereses creados, firmemente ligados a la naciente burocracia
estatal, el despotismo militar y la administración corrupta de los recursos proporcionados por la comercialización del guano.
El azote del régimen guanero
En 1841, los diplomáticos extranjeros informaron a sus gobiernos del descubrimiento de una nueva fuente de riqueza peruana. Uno de estos informes
decía que «generalmente se supone que el huano es el excremento de aves marinas [...]. Se le encuentra en gran abundancia en unas pequeñas islas unos
97. Elías, Domingo (ed.). Documentos que prueban el hecho del asesinato contra la persona del Consejero
de Estado Domingo Elías en la noche del 12 de abril del corriente año de 1849. Lima: Imprenta del
Correo, 1849.
98. Otros importantes líderes civiles liberales del Club Progresista eran Quirós, su presidente
en 1851, Pedro Gálvez y José Sevilla. Quirós fue detenido y exiliado por Echenique en
1854. En su Manifiesto de 1851, Quirós sostuvo lo siguiente, refiriéndose al poder militar:
«Rodeado de la gloria inmarcesible que en Junín y Ayacucho conquistara, no ha limitado
su prestigio a mantener ilesas y en vigor esas instituciones que brotaron a la sombra de sus
frescos laureles, sino que reservó para sí sólo todas las posiciones importantes; colocó a
los individuos de su seno en cuantas esferas reconoce la jerarquía administrativa; y desconociendo que el Gobierno, para llenar su fin, debe ser esencialmente civil, como lo es la
sociedad que representa; falseó desde su nacimiento la verdadera democracia, y tendió a la
oligarquía centralizando la autoridad en unos pocos», citado en Quirós Salinas, Rafael. Ob.
cit., vol. 1, p. 235.
Seleccionar párrafo de destino3
Conectar a un párrafo
Connect to an entity
Disable highlights
Añadir a la tabla de contenidos