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Alfonso W. Quiroz
conocedor uno de sus albaceas).125 Echenique y varios de sus parientes también
se beneficiaron, directa e indirectamente, con las medidas de la consolidación.126
Otro grupo que facilitó el desvío de fondos públicos en la década de 1850
estuvo integrado por empleados civiles del gobierno ligados al fiscal y ministro
José Gregorio Paz Soldán, y al juez de la corte suprema Manuel del Carpio.
Estos facilitadores incluían al tasador judicial Nicanor González y el empleado
administrativo Fernando Casós.127 Además, varios especuladores comerciales,
entre otros, José Manuel Piedra (primo de Echenique y delegado de los mineros de Cerro de Pasco), Martín Daniel de la Torre, Manuel y Camilo González,
los chilenos Gregorio Videla y Juan José Concha, y el comerciante venezolano
y consignatario guanero Manuel María Cotes, primo político de Echenique por
recibir en 1853 el cuantioso pago que el Perú le debía a Bolívar.128 Según otro
observador confiable, Cotes y Torrico estuvieron entre los que lograron legar
sus mal habidas fortunas a sus respectivas viudas.129
125. «Testamento de la Sra. Da. Teresa Villena de Piérola», Lima, 14 de mayo de 1857, en
«Papeles de la familia Piérola», Archivo Piérola (en adelante, AP), vol. 1, Manuscritos, BNP.
Su hijo Nicolás de Piérola y Villena era uno de los tres albaceas del testamento.
126. Aunque Echenique juró en sus escritos no haberse beneficiado personalmente con la consolidación, sí se le concedieron oficialmente 13.800 pesos en vales (Quiroz, Alfonso W.
La deuda defraudada…, p. 84). También se sospechaba de que Echenique había recibido
indirectamente hasta dos millones de pesos. Al respecto, véase Casós, Fernando. Ob. cit. y
Elías, Domingo. Ob. cit., p. 14.
127. Véase Junta de Examen Fiscal, Informes de la Junta de Examen Fiscal creada por resolución suprema
de febrero de 1855 para revisar los expedientes relativos al reconocimiento de la deuda interna consolidada de 20 de abril de 1851, publicación oficial. Lima: Imprenta del Estado, 1857, expedientes
n.os 5666, 5742, 5771, 5848, 5958 y 6013; y Quiroz, Alfonso W. La deuda defraudada…,
pp. 98-103. Las alegaciones contrarias a la integridad administrativa de Casós aparecen
en «Fernando Casós contra Manuel Jesús Vivanco, año 1851», Abuso de la Libertad de
Imprenta, CSJL, leg. 716, AGN.
128. Como agente del gobierno venezolano, Cotes recibió, en 1853, cuatro libranzas de Gibbs
& Co., en Londres, por un total de 555.000 pesos, según se desprende de una pesquisa efectuada a raíz del sobrepago de 150.000 pesos hecho a Lucio Pulido, otro agente venezolano,
por Barreda y Hno. de Baltimore, y Murrieta de Londres (Francisco de Rivero a M. R. E.,
Londres, 13 de diciembre de 1856, n.° 347, 5-14/1856, Gran Bretaña y Francia, AMRE).
Sobre los negocios de consolidación y consignación guanero de Cotes, consúltese Quiroz,
Alfonso W. La deuda defrauda…, p. 104, nota 22.
129. Witt, Heinrich. Diario y observaciones sobre el Perú…, pp. 238 y 248.
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