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Alfonso W. Quiroz
En abierto apoyo a los terratenientes y aristócratas de Lima, Guirior y su
séquito —encabezado por su joven esposa, la bogotana María Ventura— se
opusieron a la reforma y al alza de impuestos. En 1778, Guirior incluso propuso
moderar la carga fiscal que pesaba sobre el comercio local y los productos agrícolas.119 Esta oposición se desarrollaba al tiempo que Gálvez lanzaba su campaña para reformar el virreinato peruano comenzando con la incorporación de
Alto Perú y las minas de Potosí al recién creado virreinato de La Plata (1776),
además del desmantelamiento del sistema del monopolio comercial (1778).120 Al
enviado de Gálvez, el visitador José Antonio de Areche, se le otorgaron amplios
poderes para controlar las finanzas del virreinato, investigar irregularidades y
decidir cambios necesarios en la administración colonial. Areche, guiado por
una copia personal del confidencial «Discurso y reflexiones políticas» de Ulloa
y Juan, informaba detenidamente a Madrid sobre la difundida corrupción e hipocresía con las que se había topado en Lima, así como los intereses locales que
presionaban a Guirior para estorbar la misión reformadora del visitador. El visitador consideraba que la nobleza criolla peruana, los magistrados y los oficiales
eran corruptos y estaban envueltos en patentes conflictos de interés. A pesar
de su enemistad con el visitador, el peninsular Melchor Jacot, recién nombrado
a raíz de la causa que sigue el marqués de Negreiros, apoderado de Dn. Domingo de
Jáuregui, presidente actual de la Real Audiencia de Charcas, sobre intereses», Gobierno,
Lima, leg. 813, AGI; y «Cádiz, año 1755: autos hechos en virtud de Real Orden de S. M.
sobre embargar los caudales pertenecientes a Dn. Pablo Olavide», Consejos, leg. 20212,
AHN. Olavide alteró ilegalmente un instrumento de préstamo en el que originalmente aparecía como deudor del marqués de Casa Calderón por 42.651 pesos, para figurar más bien
como acreedor por igual monto y así proceder a prestar fraudulentamente dicha suma a
una tercera persona a una tasa del 5 por ciento de interés. Véase, también, Quiroz, Alfonso
W. Deudas olvidadas..., pp. 108-109. En España se unió al grupo ilustrado y fue nombrado
intendente de Andalucía, donde se esforzó por colonizar la Sierra Morena. Este hecho y
otros ambiciosos esfuerzos reformistas le trajeron problemas con la Inquisición, según su
propia confesión: «embebido en estas vehemencias habló sin reflexión, con temeridad, con
imprudencia [...] y de todo quanto a su parecer podía impedir o dejar de fomentar estos
proyectos». Fue sentenciado por la Inquisición como hereje formal en 1778: «Sentencia de
don Pablo de Olavide» y «Relación del auto de fe de don Pablo de Olavide, 24 de noviembre de 1778», en Barry, David. «Colección de notas…», ff. 258-260, 283-289.
119. «Representación que el Excmo. Sr. D. Manuel Guirior, virrey del Perú, hizo al Ministerio
de las Indias en 5 de noviembre de 1778 sobre el estado actual de aquel reino [...]»,
ff. 300-308v, ms. II/2853, BPR.
120. Joiner Gates, Eunice. «Don José Antonio de Areche: His Own Defense». En Hispanic
American Historical Review 8, 1928, pp. 14-42, esp. 23-26; y Fisher, John. Government and
Society…, p. 19.
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