satisfechos en base a los criterios y las debilidades que teníamos”. El señor PRESIDENTE.— En el caso de Saettone, ¿él le explica a usted el problema junto a Cecilia Blume por alguna relación particular, él tenía a su cargo el tema antes de que usted entrara, ya el señor Doldemberg, venía trabajando sobre el asunto? El señor BOLOÑA BEHR.— Ya venían trabajando sobre el asunto, hay incluso varios memorandums, me parece uno de fecha de junio, incluso otro de enero del 2000, en que Goldemberg le pide a Saettone que vea el tema; él lo empieza a ver el tema; y a Hernández, Goldemberg lo llama y la encarga el tema. Me parece que debe haber sido junio o antes del 2000. O, sea ya ellos estaban trabajando en el tema; ¿y por qué?, porque el tema no se movía y estaba realmente hace ya varios meses, o perdón, años, parado en que era más cómo simplemente ir dilatando el tema. El señor PRESIDENTE.— ¿Usted conocía que el señor Saettone, por lo que nos indica, venía de una vinculación con el Grupo Romero, y en particular con el Banco de Crédito, y ha mencionado él mismo que él fue destacado o prestado, han sido los términos que él uso, ha pedido del señor Goldemberg. No encontraba una contradicción de intereses entre los vínculos de él con el Grupo Romero, y el hecho de que él desempeñara una función de asesoría que a su vez tuviera que ver con la negociación del tema de las contribuciones reembolsables de Fonavi con empresas vinculadas al Grupo Romero? El señor BOLOÑA BEHR.— Siempre hay ese riesgo, y sabiendo que provenía de las canteras del Banco de Crédito, de alguna manera fui cuidadoso y se le pruebe en varios temas. Por ejemplo, la Ley Antielusión, que le quitábamos las ventajas tributarias al lissing. Él reconocía — obviamente no podía hacerlo públicamente de que eso era un exceso— que los bancos y las empresas habían estado realmente aprovechándose de eso indebidamente y el fisco no había hecho nada. O sea ¿cómo por terrenos puede estar uno deduciendo impuestos?, o sea depreciando terrenos. Lo otro, por ejemplo, las off shore. En la Ley Antielusión fue mi mejor argumento para probar a una persona y ver su independencia; por ejemplo, las off shore, si había más de un banco que hacía que empresas off shore le dieran asesoría, y no pagaban (2) creo que pagaban un Impuesto a la Renta de once o doce por ciento y no treinta por ciento; y tenías pues grandes empresas, no solamente del sistema financiero sino en cementos, en minería, en otras áreas que realmente le daban asesorías a empresas off shore, sacando millones de dólares, y no pagaban el 30%. Entonces, cuando cortamos eso, saltaron hasta el techo más de una empresa del sector financiero, y otras cementeras, o mineras, o eléctricas también que realmente pues utilizaban off shore para ese fin; y, para mí era un absurdo que permitieran ese tipo de distorsión. Entonces, cuando veo que una persona pudo haber tenido algún conflicto, lo veo manejarse en estos temas, asesorar bien en esos temas, me dio más tranquilidad una persona y dije esta pues ésta es una persona independiente que sabe cómo manejarse en algunos temas y cómo no manejarse; y, cómo salirse de algunos temas que podían generar inquietudes. Otro tema importante fue también la prelación en entrar a Indecopi, que lo vi actuar. El Grupo Romero presionaba que, salió el decreto supremo que primero se deben ejecutar a las empresas en Indecopi los activos y después los avales, esos saltaron hasta el techo, y presionaron para que se cambiara ese orden. Cuando yo salgo Silva Ruete simplemente cambia el orden y lo puso tal como quería el Banco de Crédito. Entonces, ahí hay varias cosas, el caso de off shore; el caso, por ejemplo, como decía, el leasing; porque en el leasing se obligaba a devolver a instituciones financieras pues ese * tributario y el -4-

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