La señora PRESIDENTA.— En la época que estuvo Benedicto Jiménez como jefe, ¿usted
estuvo como subjefe?
El señor SIMIÓN ARMAS.— No, yo trabajaba en la Dirección de Frente Interno, con el
coronel Walter Jay Guangal.
La señora PRESIDENTA.— ¿Con Benedicto Jiménez no trabajó usted?
El señor SIMIÓN ARMAS.— No.
La señora PRESIDENTA.— Usted puede recordar los siguientes nombres que al parecer según
nos indican,, no sé si hay unas fotografías, pero de qué año, no podemos precisar en qué año
ingresaron al SIN, son suboficiales de tercera que al parecer integran el grupo tan numeroso
denominado “Ositos” o “Júpiter”.
El señor SIMIÓN ARMAS.— Pero eran más conocidos por “Ositos”, era bien difícil decir
“Júpiter”, uno se perdía, pero con “Ositos”, en qué cuadra está, en la cudra G, iban a la cuadra y
lo encontraban allá.
La señora PRESIDENTA.— Suboficial de Terceras Juan Gálvez Santa Cruz, si le suena este
nombre. Claro, difícil recordar nombres, pero por una coincidencia propia.
El señor SIMIÓN ARMAS.— No, pero por foto quizá lo puede recordar, pero.
La señora PRESIDENTA.— ¿Renato Estray Jaúregui?
El señor SIMIÓN ARMAS.— No tampoco.
La señora PRESIDENTA.— ¿Walter Samilla Soto?
El señor SIMIÓN ARMAS.— No, tampoco.
La señora PRESIDENTA.— Vamos a ubicar en un momento en el fólder.
El señor SIMIÓN ARMAS.— Porque como le digo, doctora, eran tanta gente.
La señora PRESIDENTA.— Bueno, en todo caso vamos en un momento vamos a ubicar la
foto para mostrarle.
El señor SIMIÓN ARMAS.— Claro, claro, no hay problema, no hay inconveniente.
La señora PRESIDENTA.— Y entonces en general, por ejemplo, hoy día sale una publicación
periodística que Júpiter también prestaba seguridad para gente allegada a Montesinos, ¿eso es
posible?
El señor SIMIÓN ARMAS.— Claro, como le digo, él mismo ordenaba, y yo como Júpiter no
le podía decir a él voy a hacer esta cosa; sino él decía: Oye, coco, como lo trataría hace este
servicio a tal sitio, así iba el agente.
La señora PRESIDENTA.— Claro, podía ser para él o para terceras personas.
El señor SIMIÓN ARMAS.— Claro, o de uniforme.
La señora PRESIDENTA.— Claro, lo que usted no conoce es exactamente qué finalidad
cuando ellos hacían...
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