El señor DIANDERAS OTTONE.— Esa es la información que yo había recibido.
La señora PRESIDENTA.— Le pueden haber inyectado... usted dice "este tamaño,
hermano..."
El señor DIANDERAS OTTONE.— Esa parte de hermano, esa sí no puede ser porque yo
no lo trataba de hermano a...
La señora PRESIDENTA.— Pero usted reconoce la voz de todo este párrafo, la voz donde
dice han obligado a este propósito de voluntad se ha querido quedar internado cuando habla
de la clínica, luego usted continúa.
Entonces, en el extranjero ha salido como si fuera acá, esto es mucho más porque los
periodistas hacen causa común, es como si se meten con un militar todos hacen causa común.
En el extranjero ha sonado mucho esto.
Entonces, como usted hace una calificación dice hay un médico que se ha prestado. Quién le
había informado a usted...
El señor DIANDERAS OTTONE.— Las primeras informaciones eso debe estar, ustedes
pueden pedir el parte a la Dirección de Investigación Criminal, las primeras informaciones
fueron esas, de que era de tres centímetros. Puede haber habido alguna equivocación de los
paramédicos; pero a mí no me consta porque yo no participé en el desarrollo de la
investigación ni tenía por qué hacerlo tampoco.
La señora PRESIDENTA.— Y esta versión, por ejemplo, dice hasta le pueden haber
inyectado silicona, esta era una opinión suya o también se la habían informado.
El señor DIANDERAS OTTONE.— Esa parte no la recuerdo exactamente, pero puede
haber sido que alguien me la haya informado.
La señora PRESIDENTA.— Para que nos diga entonces, usted de esa reunión recuerda que
era una reunión rutinaria.
El señor DIANDERAS OTTONE.— Era una reunión que habían convocado, los motivos no
los recuerdo porque normalmente convocaban a reuniones de diferente tipo.
La señora PRESIDENTA.— ¿Recuerda si entre las personas presentes estaba el Ministro del
Interior, el general Saucedo?
El señor DIANDERAS OTTONE.— Podría ser.
La señora PRESIDENTA.— ¿El Almirante Rozas?, que era el jefe formal del SIN.
El señor DIANDERAS OTTONE.— También podría ser, pero normalmente ellos asistían,
los comandantes generales, el jefe del SIN y los Ministros de Defensa e Interior.
Pero tiene que haber habido otra persona ahí por cuanto eso de "hermano" me da la impresión
de que es otra persona.
La señora PRESIDENTA.— O sea, usted lo que señala es que usted conoce su voz cuando
habla sobre el médico Cano, pero cuando hablan de un "hematoma de este tamaño, hermano",
es otra voz.
El señor DIANDERAS OTTONE.— Yo no lo trataba de "hermano" a Montesinos en ningún
momento, ni siquiera de "tú" y viceversa.
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