En todo caso, cuando esta Comisión le consultó al gobernador regional Humberto
Acuña sobre estas medidas alternativas, este señaló que remitió una carta formal
al expresidente Humala Tasso a fin de que sea el Gobierno Nacional el que
adquiera las hectáreas de tierra que no fueron subastadas, y así poder implementar
un proyecto con los pequeños agricultores, pero ni siquiera recibió una respuesta a
su solicitud253. Según el señor Acuña, se propuso al Gobierno Nacional que las
tierras sean adquiridas por medio del Ministerio de Agricultura, a fin de que este les
encuentre destino productivo. Lo fundamental para el gobierno regional era que se
declare la subasta como exitosa para que el proyecto siga adelante. Cabe precisar
que se le requirió al señor Acuña que haga llegar a esta Comisión la referida
comunicación dirigida al expresidente Humala Tasso, aunque la misma no fue
recibida.
En esas circunstancias, el gobierno regional, tras revisar la propuesta remitida por
los acreedores permitidos del contrato de concesión, decidió que sea una empresa
vinculada a H2Olmos S.A. la que adquiera las hectáreas de tierra que no fueron
subastadas, mediante una venta directa. Para ello, se requería de una adenda al
contrato de concesión, y el proyecto de la misma recibió la opinión favorable del
MEF, mediante Oficio N° 941-2012-EF/10.01 de fecha 30 de mayo de 2012. Esto
último llama la atención, pues el Gobierno Nacional no respondió la propuesta de
adquirir las tierras, pero sí se pronunció de manera oportuna ante este mecanismo
que resultaría más beneficioso para el grupo Odebrecht.
En virtud a lo expuesto, y en la misma fecha, el gobierno regional, representado por
el señor Acuña, y H2Olmos S.A., representada por los señores Juan Andrés
Marsano Soto y Ramesh Agrawal Fernández, suscribieron la segunda adenda al
contrato de concesión, mediante la que se habilitó a cualquier empresa vinculada
al concesionario a adquirir las 11,530 hectáreas restantes, y así culminar el proceso
de subasta calificándolo de exitoso. De igual forma, resulta cuestionable esta
decisión por parte del gobierno regional, ya que, además de beneficiarse de una
tarifa de trasvase de agua que implica un ingreso de aproximadamente US$ 30
millones al año y de una tarifa de irrigación que sería pagada mensualmente por
cada usuario final, el grupo Odebrecht adquirió 11,530 hectáreas, esto es, poco
más de la cuarta parte del total de hectáreas, y al precio más bajo, pues fue el único
adquirente que pagó el precio base de US$ 4,250.00 por hectárea. A partir de esta
modificación al contrato de concesión, la empresa Odebrecht Inversiones en
Infraestructura S.A. (OPII) adquirió las hectáreas restantes, quedando la
distribución en ese momento de la siguiente manera:
253
COMISIÓN INVESTIGADORA MULTIPARTIDARIA-BARTRA.
(Transcripción). Lima: 11 de mayo de 2018, p. 59.
98°
Sesión
ordinaria
138
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