Todo esto lo único que hizo fue continuar encareciendo el costo del dinero y lo que normalmente los bancos son grandes generadores de utilidades y son estas utilidades antes de ciertos cargos que son la principal fuente de provisiones. En el banco lo que sucedió en el año 98 fue una clara pérdida de rentabilidad, y esa pérdida de rentabilidad hizo de que no se pudiese además cumplir con esa exigencia mayor de provisiones producto de la crisis. Eso es básicamente la ecuación que le sucede y que se agudiza, que sucede en el año 98. La decisión de búsqueda de socio fue previa inclusive a esto, producto de un análisis más global. Entonces, estamos en setiembre y estamos muy avanzados con el proceso de integración y fusión y es más, con el Banco Sudameris llegamos ya a una ciertas órdenes de magnitud, digamos, que es lo que está reflejando es: uno, tuvimos una sorpresa mayor, la cartera estaba más deteriorada en opinión de ellos de lo que los accionistas del Banco Wiese entendíamos que estaba. Y eso hizo que la posición del Sudameris o en el análisis de Sudameris, ellos fuesen a tomar una participación superior al 50%. Y los accionistas del Banco Wiese, me refiero a todos los accionistas, si bien había un accionista principal o un grupo que aglutinaba la principal, todos los accionistas del Banco Wiese (7) tendrían menos del 50%; esa es una situación que se da con Sudameris, más o menos en noviembre. En este momento, el BCH toma mucho interés en la plaza y nos insisten en poder participar, porque sentían que el otro candidato estaba más avanzado en el proceso y que ellos, por “x” razones internas, habían no acelerado mucho el paso. Aceleran fuertemente su proceso de negociación y hacen una oferta, en principio, superior a la oferta que teníamos del otro lado; es decir, los porcentajes que quedaban para ex accionistas del Banco Wiese y ex accionistas, en este caso de Sudameris, o en este caso BCH, era una mejor ecuación. La operación avanza bastante y estuvimos prácticamente a punto de firmarla. En la semana última, básicamente, sucede que se anuncia la fusión del Santander con el BCH en España. Recuerdo, la llamada telefónica fue una semana de enero y fue a partir de ese momento que se cayó la operación. Habían un nuevo accionista mayoritario en el BCH, que era el Santander y particularmente un señor que se llama Emilio Botín, que tomaba decisiones sobre todas las adquisiciones que hacía el grupo y por lo tanto, tenía decisiones sobre algo que había negociado otro; y, el Banco Santander tenía presencia en el Perú. En enero se cae la transacción BCH y por lo tanto, nos quedamos con un solo candidato de socio. Las condiciones, obviamente, cuando uno se queda con un solo candidato fueron más difíciles, porque ya no había competencia entre ambas partes y rápidamente, sabiendo lo que estaba sucediendo, habiendo llamando nosotros a junta en el mes de octubre —me parece— para aumento de capital; porque lo que nos había pasado en la referencia anterior, es que se había reducido la rentabilidad del banco. No había capacidad de hacer mayores provisiones y en diciembre del 98 había una de las fechas éstas de la nueva ley que incrementar los requerimientos. Entonces, el Grupo Wiese aún teniendo, o sea, tenía muy cercana la operación de fusión y ve que no llega, sin incumplir. O sea, en análisis proyectado a diciembre no llegaría a cumplir con los requerimientos que la ley le ponía. Me imagino que se tuvieron las conversaciones con la Superintendencia de que estaba muy cerca; pero finalmente, lo cierto es que tuvimos que hacer frente a ese momento de capital y las empresas, personas naturales del Grupo Wiese tuvieron que hacer un aumento de capital, ya cuando era claro que la situación de negociación no era tan favorable. O sea, que esto es un aumento de capital con mucho costo en ello y a un grupo que tampoco es un grupo unitario, es decir, hay personas ahí que muchos decían: “Oye, ¿para qué un aumento de capital, si esto -17-

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