El TESTIGO I.— No, no, no.
La señora PRESIDENTA.— ¿No hacía labor de Inteligencia?
El TESTIGO I.— A él le daban el objetivo, él lo que manifestaba que a él le daban el objetivo;
por decirle Cantuta, allá hay terroristas todo eso.
La señora PRESIDENTA.— ¿Entonces, quién hacía la investigación presunta para esto, quién
investigaba para ubicar a los terroristas?
El TESTIGO I.— La investigación la realizaba el SIN por intermedio de sus agentes infiltrados
que tenían ellos; y los agentes infiltrados hacen un informe, como digo, ya no iban al SIE ni iban
ni a la DINTE sino iban al SIN.
Entonces, el leía el informe y sobre eso decía: bueno, acá hay terroristas, que opere el Grupo
Colina, el Grupo Colina iba y..
La señora PRESIDENTA.— ¿Y cuáles son esos actos que a usted le han comunicado que ellos
sí realizaron?
El TESTIGO I.— La Cantuta, Barrios Altos, después una incursión que tuvieron en El Santa,
esas son las más fuertes ¿no?.
La señora PRESIDENTA.— ¿Y otros casos que le hayan relatado?
El TESTIGO I.— Sí, me decían que habían pero no me decían dónde, porque ya en esa época
ya estaban saliendo prácticamente las informaciones en los medios periodísticos.
La señora PRESIDENTA.— ¿Y la Universidad del Centro?
El TESTIGO I.— También en Huancayo. Pero me decían porque, le digo, a mi me confiaban
muchas cosas, como es por ejemplo, lo de Barrios Altos, lo de La Cantuta, de El Santa, pero qué
pasa, cuando ya comienzan a salir las informaciones en los medios periodísticos, ellos
comienzan a guardar información, pero siempre se les escapaba las cosas, pero no me decían ya
concretamente dónde era.
La señora PRESIDENTA.— ¿Y por qué cree usted que ellos revelaban esta información?,
¿confiaban en que no se iba a conocer?
El TESTIGO I.— Claro, ellos estaban demasiado confiados, o sea, el exceso de confianza que
ellos tenía, porque ellos decían que ellos iban a seguir para adelante, o sea, no veían lo que iba a
pasar en el futuro.
El exceso de confianza era demasiado que inclusive tengo conocimiento así a grandes rasgos,
que ellos han hecho trabajos para ya fuera de lo militar, que eran contratados ya por otros grupos.
La señora PRESIDENTA.— ¿O sea, que usted no veía extraño que se lo cuenten porque ellos
se sentían tan seguros que se lo podían comunicar a usted y de pronto a otras personas también y
se ha llegado a saber por eso?
El TESTIGO I.— No, es que ellos sabían por decirle, qué sucede, yo he tenido mucha
ascendencia sobre ellos, porque siempre he tenido, por algo me he caracterizado, me consideran
hasta ahora su amigo, yo nunca he hecho una maldad con ellos. Lo que yo siempre les
aconsejaba y les decía de que estas cosas están mal.
Entonces, su manifestación de ellos, me decían, qué hacemos, si nosotros no obedecemos nos
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