La señora PRESIDENTA.— Pero su hermana se ha quedado toda la tarde.
La señora DÍAZ VILLANUEVA.— Sí, hasta en la noche, porque me llamó la señora Susana y
dijo: Llamen a Gladys, dónde está Gladys. Entonces yo he entrado.
La señora PRESIDENTA.— ¿Ahí ya estaba consciente?
La señora DÍAZ VILLANUEVA.— Sí, ya estaba consciente.
Entonces su hermana me dice: “Gracias, porque le has salvado la vida a mi hermana”, fue lo que
me dijo.
Entonces, yo he ido y le he comprado estas cositas de camarón, de chifa.
La señora PRESIDENTA.— Y le dieron permiso a usted para darle comida, o sea usted no lo
hizo por su cuenta.
La señora DÍAZ VILLANUEVA.— No, no, sacaban.
La señora PRESIDENTA.— ¿Y qué médico le autorizó? No recuerda qué médico le puede
haber hablado en ese momento.
La señora DÍAZ VILLANUEVA.— No, una enfermera dijo, y esa enfermera se retiró.
La señora PRESIDENTA.— Médico no, usted recuerda enfermeras.
La señora DÍAZ VILLANUEVA.— Y ella todavía se ha dado cuenta cuando yo le he estado
dando a la señora de comer.
La señora PRESIDENTA.— Nada de enfermeras.
La señora DÍAZ VILLANUEVA.— Ella se retiró y entró el otro turno.
La señora PRESIDENTA.— Entonces, no tiene usted ningún certificado médico receta, esto
todo ha sido del momento.
Alguna otra cosa que usted crea útil para informar.
La señora DÍAZ VILLANUEVA.— No, yo creo que eso, y como usted me pregunta que es
algo muy serio, el envenenamiento para mí sí creo que es un envenenamiento, porque se supone
que los bronquios, como dijo el doctor, uno de los doctores que yo escuché de decirle ahí, que
era bien raro que la señora tuviera las manos moradas, los labios morados y las piernas moradas.
La señora PRESIDENTA.— ¿El médico comentó? (5)
La señora DÍAZ VILLANUEVA.— Sí. Los médicos que estaban ahí comentaban, porque
venía uno, otro médico; ni sus nombres los sé, porque cambiaban.
La señora PRESIDENTA.— Correcto.
Señora Gladis Marlene Díaz Villanueva, hemos concluido las preguntas que teníamos que
hacerle, agradecemos su colaboración.
Siendo las 10 y media de la mañana del día 5 de marzo de 2002, concluimos esta parte de la
sesión, suspendiéndola, para luego continuarla a las 11 de la mañana; más que una sesión, una
visita a las instalaciones del Servicio de Inteligencia del Ejército, del Cuartel General del
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