3- Por otro lado, el impacto de las telecomunicaciones en los servicios públicos muestra resultados positivos en cuanto a una serie de indicadores básicos. En el sector telecomunicaciones, luego de la privatización la densidad telefónica se ha incrementado de 2% a más de 6.6%, el tiempo de espera para obtener una línea telefónica se ha reducido de 118 meses en promedio a un día y el costo de obtener una línea telefónica, que en el año 1993 costaba en promedio $ 1,400, hoy no supera los $ 100. En el sector eléctrico los resultados son similares, el grado de electrificación (población servida/población total) se ha incrementado de 52% en el año 1992 hasta el 75% en la actualidad. Otro elemento importante ha sido la reducción de las pérdidas reales de energía del 20.6% en 1994 a 10.3% en la actualidad. Sin embargo, gran parte de estas mejoras han sido financiadas por los usuarios y consumidores a través de un incremento en el precio medio de la energía eléctrica residencial que se ha elevado de 7.04 (ctv. US$)/(KwH) en 1994 a 10.00 (Ctv.US$)/(KwH) en fines del año 2001. 4- En cuanto a la formulación del modelo económico, la fundamentación explícita de la reforma económica de los noventa se encuentra detallada en el DL 757 donde se argumenta que “la actividad empresarial del Estado no ha arrojado resultados económicos y financieros satisfactorios, … contribuyendo al déficit fiscal con el consiguiente impacto inflacionario…”. Por otro lado, el DL 674 afirma que el Estado debe contar con los recursos económicos para una recuperación en el más breve plazo, para aplicarlos a la seguridad, la salud, la educación y la infraestructura vial, entre otros”. En ese mismo decreto, la quinta disposición transitoria establece que los ingresos provenientes del proceso de privatización deberán destinarse al desarrollo de programas orientados a la erradicación de la pobreza y la pacificación del país. En este sentido, la Comisión concluye que el desvío del uso de los recursos provenientes de la privatización hacia un destino que no estaba inicialmente planificado ha ocasionado la desatención de sectores fundamentales como educación, salud y seguridad que actualmente se encuentran en similares o peores condiciones a las de hace diez años atrás. 5- El equipo que manejó el MEF no fue consecuente durante la década y registró modificaciones sustantivas. En el período 1991-1992 se tomaron las disposiciones fundamentales para la liberalización de los mercados. A continuación, se sucede el período del Ingeniero Jorge Camet Dickmann que corresponde a un declive muy pronunciado en la ejecución de las reformas ortodoxas, dejando inconcluso el proceso. El Ingeniero Camet ingresó al MEF y junto a él un grupo conectado con sectores del mundo empresarial. Para ese entonces ya se estaba reuniendo un monto extraordinario en efectivo en manos del Estado producto de los ingresos de la privatización. Durante el período del Ingeniero Camet como Ministro de Economía, tomó gran impulso un mecanismo de pago de remuneraciones para altos funcionarios públicos, que permitió salvar el escollo de los bajos salarios en el Estado peruano. Esto es, el establecimiento de un convenio con el PNUD para que maneje recursos del tesoro público pagando planillas de asesores. Esta medida tenía cierta racionalidad al finalizar la época de la hiperinflación, cuando la presión tributaria era muy baja y era difícil pagar buenos sueldos al conjunto de la burocracia. Este recurso excepcional se hizo permanente y cada vez abarcó a un sector más amplio de la alta burocracia pública. El resultado de esta medida es que no se hizo una reforma del Estado sino que se echó al personal existente y se contrató personal nuevo de alto nivel con dinero del Tesoro Público pagado a través del PNUD. En ningún momento 147

Seleccionar párrafo de destino3

Conectar a un párrafo
Connect to an entity
Disable highlights
Añadir a la tabla de contenidos