El señor IBARRA IMATA.— Así es, y también para funcionarios que venían de la ciudad de
Lima porque las dietas que se daban, pues, no eran muy altas, en la medida de lo que significaba
viajar de Lima a Puno y desempeñar las diferentes labores que venían a hacer. O sea, dentro de
este espacio se construyeron tres habitaciones también, en un espacio que no afectara la
estructura de las oficinas de la administración del Ministerio.
El señor PRESIDENTE.— ¿Qué fecha usted deja la Dirección Regional Agraria?
El señor IBARRA IMATA.— Marzo del '99.
El señor PRESIDENTE.— ¿No recuerda la fecha?
El señor IBARRA IMATA.— Pero es entre los primeros días, en la primera quincena.
El señor PRESIDENTE.— En la primera quincena de marzo usted se va. ¿Y cuándo deja usted
su domicilio en el Ministerio de Agricultura?
El señor IBARRA IMATA.— Supongo que al mes o mes y medio.
El señor PRESIDENTE.— ¿Se queda usted todavía viviendo allí?
El señor IBARRA IMATA.— No, ya no. Pero me termino de mudar. No me podía trasladar
porque primero tuve que buscar una vivienda, y eso no es muy fácil en Puno. Por lo menos, una
vivienda con las comunidades que uno pueda querer.
El señor PRESIDENTE.— O sea, usted se quedó allí un mes, dos meses más.
El señor IBARRA IMATA.— Uno o mes y medio.
El señor PRESIDENTE.— Es indiferente un mes, un mes y medio más.
¿Eso fue tolerado, permitido por el nuevo Director Regional Agrario?
El señor IBARRA IMATA.— No, pero le pedí como un servicio porque lamentablemente
cuando uno deja de ser funcionario, no prevé. Y encontrar una vivienda, fue un poco difícil.
El señor PRESIDENTE.— ¿Pero no tuvo usted problemas para ello, me refiero, no se quedó en
contra de la voluntad del nuevo Director Regional?
El señor IBARRA IMATA.— De repente, no así de un contra no abierto, pero definitivamente
tampoco iba a estar conforme el Director de Agricultura. Yo también no me sentía bien, estaba
incómodo. Así que busqué una vivienda y más bien pude encontrarla y mudarme lo más rápido
posible.
El señor PRESIDENTE.— Si usted quiere, nos puede indicar su trayectoria política en los
últimos años, en qué partidos políticos ha militado.
El señor IBARRA IMATA.— Oficialmente ninguno. Fundamentalmente, mi labor ha sido una
función de trabajar por revalorar un poco la cultura andina, de repente, por mi formación. Soy
quechua-hablante, nací en una tierra con mucha tradición histórica —nací en Cusco— y tuve la
oportunidad de fortalecer mi vida privada, mi vida profesional, mi vida política, de repente en la
cuna de la cultura andina con la ciudad de Puno. Pero no poniéndome ningún matiz de tener un
partido, sino más bien como un creyente en el desarrollo de Puno, un creyente en el desarrollo de
la cultura andina que, para mí siempre fue muy importante. Pero no he militado ningún partido
inscrito, he participado con muchos militantes de otros partidos, pero sobre ideas y criterios de
hacer algo por el Perú.
-6-