El señor PRESIDENTE.— Si me permite un instante, antes de que ingrese a eso.
Mire, usted tenía que estar informado que la Superintendencia de Bancos le había pedido a los
accionistas que capitalice.
El señor
.— Correcto.
El señor PRESIDENTE.— Ha tenido que estar informado que los accionistas no habían
capitalizado.
Tenía que estar informado también que el Banco Latino estaba en venta hacía rato y nadie lo
compraba. ¿Qué lo llevó a suponer que era posible que pasando por encima de una norma como
la del artículo 7.° era posible hacer una interpretación por la cual ésta era una intervención de
carácter temporal de la que iba a salir adelante el Estado si el mercado está evidenciando a todas
luces que ni que los dueños querían hacerse del tema ni las acciones de venta habían progresado,
más bien se habían caído las operaciones de venta, y hemos terminado lo que hemos terminado.
Es decir, el Estado no ha vendido. El Banco Latino recuperando, al revés. Se ha hecho de un
problema que el mercado evidenciaba y el sector privado no quería hacérselo.
Entonces, de dónde sale la conclusión de que esto es posible.
El señor
.— También, o sea, nuevamente regreso al punto que si el mercado no
quería, y aquí me estoy metiendo un poco en un tema que está a mi conocimiento directo, pero si
el mercado no quería es porque no hacía un análisis del valor del banco; es decir, hacia un
análisis que entrara en las condiciones en que estaba el banco no era obviamente rentable a
mediano plazo.
Entonces, si esa era la razón, le contesta a una parte de la pregunta, una vez hecho los ajustes
patrimoniales al banco, se supone que el valor que quedaba era el valor real del banco. Repito,
señor congresista, yo como abogado trabajo bajo la presunción de que si hay una entidad en la
cual, que se encarga de evaluar los bancos y que se encarga eventualmente de evaluar el
patrimonio de los bancos y que dispone un ajuste patrimonial, no puede eventualmente por qué
dudar que eso fuese correcto.
Entonces, una vez hecho ese ajuste, mi presunción era que en efecto la participación de COFIDE
sí reflejaría válidamente el valor del banco.
Ahora bien, en cuanto... Creo que ésa es la última pregunta, ¿no?
El señor PRESIDENTE.— El señor Franceza.
El señor FRANCEZA MARABOTTO (UN).— Usted le prestaba asesoría directa a COFIDE.
El señor
.— Sí, correcto.
El señor FRANCEZA MARABOTTO (UN).— Por lo tanto, se presume también que usted
velaría por los intereses de COFIDE.
El señor
.— Correcto.
El señor FRANCEZA MARABOTTO (UN).— Pues en un banco de primero y de segundo
piso, no tiene mayor importancia desde el punto de vista de la asesoría que presta, ¿cómo se
preservaba la posible pérdida que evidenciaba, que se evidenciaba por la vía de informes al
respecto? ¿O entendió usted que COFIDE tenía que perder de todos modos?
El señor
.— Correcto.
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