si no es un delito delincuencial, es un delito de función, tenemos prisiones militares, y no van a ver bien que lleven a señores generales a una cárcel como simples delincuentes" "Bueno", me dice, me miró y no me dijo nada. No sé si esto influyó, porque después lo trasladaron al general Salinas y a todos los que participaron con él al la prisión militar. Eso también me dijo. Y cuando el general Robles denuncia lo de La Cantuta, Santiago Fujimori me manda llamar y me dice que el Presidente quería hablar conectarse con el general Robles. En el transcurso de la mañana yo estuve tratando de conectarme pero parece que el general había salido del SIN, del centro de instrucción donde trabajaba. Pero después me llamó Santiago y me dice: "Sabes que ya no porque la señora ha salido a declarar en la prensa" Salió a declarar la señora me acuerdo. Entonces ahí yo aproveché, le dije: "Santiago ���porque yo lo tuteaba— ¿y por qué permite que este señor esté influenciando tanto en las Fuerzas Armadas? —le dije— él no tiene por qué estar..." Ya partir del 93 ya se corría los rumores que él era el interlocutor entre el Presidente y las Fuerzas Armadas. Le dije: "¿Por qué permiten eso? El señor Presidente no necesita, él tiene para eso sus comandantes generales, o sus ministros de defensa para que... Y por si acaso tenemos presente que él fue juzgado por traición a la patria." Incluso me dijo: "Pero, y ¿cómo lo sacamos? "Bueno, te recomiendo, ¿sabes cómo lo sacan? Agarran y destáquenlo a Huamán, envíale a un guerrilla lejos, a la China, y le rompes sus ojos y oídos —le digo." Porque esa era la voz que él era el que le movía todo. Y se rió, me dijo: "Bueno, vamos a ver." Eso también me dijo: "Tú has recomendado" No sé cómo se enteró. Y me dice: "Bueno, yo voy a tener todo el poder, cuando tenga todo el poder tú no pasas de coronel." "Eso es todo lo que quieres decirme. Me voy a retirar porque no quiero estar en pleitos y ya no quiero perjudicar, tengo familia, y no quiero, me voy a mi institución" Cosa que lo hice, porque regresé a mi institución. Hasta que en el 98 vinieron las elecciones municipales del 98, frecuentemente me pedían que apoyara el movimiento de Vamos Vecino, apoyar a sus candidatos. Bueno, yo le decía: "Que no, que el Ejército no puede intervenir en estas cosas y además que yo tengo que velar por el que todo sea de acuerdo a la ley." Incluso una vez me pidieron que les pinte con mi tropa su nuevo local, Incluso también me llamaron, me solicitaron un apoyo con combustible para que vayan a hacer su esto, les dije que no, que eso era imposible. Terminó las elecciones, incluso testigo de esto, fueron unas elecciones completamente limpias, lo veo ahora congresista al señor Ernesto Herrera. -19-

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