El señor PRESIDENTE.— ¿Pero si usted le había pedido sólo el 50%, se supone que debía
depositarle cincuentaitantos mil.
El señor CORROCHANO PATRÓN.— No, no, no. Yo le dije, deposítame mínimo, más del
50%, pero lo que nosotros habíamos acordado era de que el yate me lo pagaba en 3 armadas de
100 mil dólares cada una.
El señor PRESIDENTE.— Pero o sea para que usted le preste el yate o le de en uso.
El señor CORROCHANO PATRÓN.— Se lo presté nada más.
El señor PRESIDENTE.— Usted le exigió que por lo menos le llegara a pagar el 50% del
precio total o el 50% del saldo.
El señor CORROCHANO PATRÓN.— No, no, no. Yo le dije: Si quieres que te deje el yate
págame por lo menos el 50%.
El señor PRESIDENTE.— ¿Y él se excedió o sea fue muy generoso?
El señor CORROCHANO PATRÓN.— No, no, no. Nosotros teníamos un acuerdo previo por
escrito, que todo eso se ha presentado en el juzgado y es parte del expediente que ha archivado el
fiscal Del Pino donde estaba detallada la forma de pago.
Entonces, él me dice: Okey, te voy a depositar el segundo pago. Dame tú número de cuenta.
Como hasta el momento que yo viajo yo no tenía la certificación de mi banco de que me
hubiesen hecho el depósito.
Entonces, le digo a mi marinero: Sabes qué, si quieren salir, sal en el yate, dales una vuelta, todo,
pero nada más, porque yo no tengo todavía ninguna certificación de que me han hecho este pago.
Incluso, al regreso de mi viaje, yo verifico y el depósito recién llegó a mi cuenta el 9 de abril, o
sea llegó posterior al decomiso de la droga y todo, porque el circuito financiero seguramente
demoraría desde el momento en que salió del extranjero.
Ahora...
El señor PRESIDENTE.— ¿El dinero, prácticamente le llega a usted cuando estaba en Cuba?
El señor CORROCHANO PATRÓN.— Claro, a mí me llega el dinero cuando yo estoy en
Cuba.
El señor PRESIDENTE.— Cuando usted estaba en Cuba.
El señor CORROCHANO PATRÓN.— Así es. Entonces, yo me entero, tomo conocimiento
por mi secretaria, de que ya había llegado ese segundo pago.
Entonces, yo pacto con la familia de que parte de los honorarios iba a ser el dinero que me
habían pagado por el yate, yo me quedaba con el yate y ese dinero pasaba a ser parte de los
honorarios.
Finalmente, ellos me aceptaron, hay cartas de aceptación de Mónica Chiappe por escrito incluso
y le digo: Lo que sí, yo les voy a tener que dar a ustedes una factura profesional y esa factura
tiene un impuesto, entonces el impuesto era como 35 mil dólares, entonces podemos hacer la
operación siempre y cuando ustedes me paguen el impuesto.
Entonces, ellos me pagaron el impuesto y finalmente cuando se recuperó la plata del Banco de
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