que él mandaba en la Nación, que él era el Jefe del Estado, que no se movía
un alfiler si no sabía él y lo dijo, incluso, en la ceremonia cuando las Fuerzas
Armadas le hacen un reconocimiento anticipado, antes de que el Jurado lo
reconozca en el Complejo se hace una ceremonia, se manda un discurso y
dice ustedes están subordinados, yo soy el Jefe, yo soy el que manda en la
Nación.
Entonces, él está públicamente hablado que él mandaba y si él mandaba los
que estábamos debajo cumplíamos sus órdenes. Éramos ejecutantes de sus
órdenes.
Viene el señor Ticona, conversa conmigo, veo que es una persona de emoción
social, me manifiesta que tenía un problema con el tema del Lago Titicaca en
Puno y que necesitaba que Marina sacara una resolución porque habían unos
reclamos sobre el tema de la posesión del terreno.
Entonces, yo tuve que hablar con el almirante Ibárcena y pedirle que la
Dirección de Capitanía de Puerto de acá sacara la resolución en ese sentido
para que él, como alcalde, tuviera un elemento fundamental en el proceso de
su reelección porque conseguía un objetivo ansiado en el tema de Puno.
Ese hecho me dio a mí la posibilidad de ganar un ascendiente sobre él porque
en 24 horas le saqué la resolución y al salir la resolución, entonces, vino a
agradecerme con el General Villena, entonces, ya la comunicación se tornó
más fluida y aparte de ahí le propuse que se pasara a la bancada y me aceptó.
Entonces, me preguntó, bueno ¿cómo es el asunto? Entonces yo le dije bueno,
vamos a hacer acá, conversación va, más o menos y quedamos en que yo le
pagaría 15 mil dólares mensuales, entonces le hice la primera entrega de los
15 mil dólares.
Aparte de eso, me manifestó de que él se venía de Puno a vivir a Lima, no
tenía vehículo, no tenía vivienda y en buena cuenta me dio a entender de que
requería apoyo en ese sentido, yo entendía, a buen entendedor pocas
palabras, que me estaba pidiendo una ayuda en ese lado.
Le dije bueno, cuánto necesitas para un carro, me dijo 20 mil dólares, entonces
le entregué los 20 mil dólares para que comprara un carro Toyota y ustedes
pueden verificar porque la tarjeta de propiedad del vehículo, ustedes llamen u
oficien a Registro Vehicular va a salir a nombre de él o de la señora, no
recuerdo si salió a nombre de él o de la señora, pero por la época sale y el
vehículo era Toyota.
Después se le alquiló un inmueble y se pagó 3 mil dólares. Me trajo a su
señora esposa a la oficina y yo la he tenido varias veces a la señora en la
oficina, una señora, sin que esto sea denigrante para ella, es una señora que
vestía polleras de Puno, era una compatriota nuestra, autóctona de la zona,
vestía la vestimenta típica, ha venido a la oficina, la he recibido, la he atendido
gentilmente como una dama, como se debe atender a una dama y con ella
arreglamos el tema de la vivienda y se le pagó los 3 mil dólares de merced
conductiva para que ellos pudieran trasladarse con su familia y venir acá.