información hasta en tres oportunidades que daba espacio a que las personas que estaban al interior del
Latino tengan tiempo para, por ejemplo, destruir las garantías o desaparecer los documentos de garantías
constituidas.
Esa compra de cartera de julio del 98 es la tercera operación en la cual se utiliza recursos del Estado. Al
respecto el documento de ese experto en administración de crisis bancaria que hemos revisado él
considera que una compra de cartera, si bien es válido, que si se va a reestructurar un banco por parte del
Estado hay que separar lo bueno de lo malo que tiene el banco. Y en ese sentido identificada la peor
cartera o la peor parte del banco se puede pasar al Estado, pero en otras condiciones. Es decir, el Banco
Latino debió haberle vendido al Estado la cartera pero en valor neto, es decir no el valor nominal, sino es
decir el valor de la cartera menos las provisiones que debía constituirse.
Es decir, una cartera que estaba deteriorada debió haber tenido un nivel de provisiones por setenta u
ochenta millones de dólares. Pero el Latino no simplemente le vende la cartera a valor nominal, cuando
todos sabemos que una cartera en todo caso debió castigarse.
Los documentos técnicos que hemos revisado establecen que debe castigarse el valor para separar luego
lo malo del banco, pero la pérdida lo debe asumir el Latino, o sea, el banco que está siendo beneficiado,
es decir, registrarlo contablemente. Luego de separado lo malo del banco recién cabe que el Estado a
través de otra entidad, que debe ser distinta a la que compra la cartera, inyecte capital, o sea, es válido.
Debe buscarse y quizás crearse legislación especial para hacerlo, pero debe tenerse la legislación. No
puede hacerse simplemente como en este caso que se han transgredido todo el marco normativo vigente.
Entonces en ese momento recién limpiado, sacado lo malo del banco, se inyecta capital para no gastar
recursos del Estado, o sea, no poner plata buena sobre plata mala, dinero bueno sobre dinero malo como
se llama en estos casos.
Pero en este caso se ha hecho una operación sumamente extraña en la cual se le vende al Estado a valor
nominal sin castigar el valor de la cartera y, además, transfiriendo en esa cartera parte de las deudas que
tenían los antiguos accionistas. Es decir, en esta cartera se encuentra la deuda que tenía Inversiones
Latinas con el Banco Latino. Los principales beneficiados de esta compra de cartera son los deudores del
Banco Latino, porque al pasar la documentación incompleta al Estado el Estado asume la pérdida porque
el Banco de la Nación está comprando una cartera sin contar con las garantías, sin contar con los
documentos, le demoran la entrega, sin contar con los expedientes que le dan origen al crédito y el Estado
está en malas condiciones como para poder cobrar y acercarse a decirle, no tiene cómo probarle a la
persona, al deudor, y decirle: miren, ustedes me deben.
A la fecha de los 175 millones de dólares que se le vendió al Banco de la Nación sólo se ha recuperado 13
millones de dólares y el estimado no pasa, de acuerdo a lo conversado con la comisión administradora de
carteras, la recuperación no llegaría ni a los 30 millones de dólares. Es decir, el Estado ahí está asumiendo
una pérdida de 145 millones de dólares por lo menos.
Entonces, esa es la cuarta operación en la cual se utilizan recursos del Estado para tratar de solucionar el
problema de insolvencia en la cual se encontraba el Banco Latino.
La última operación que ya es en diciembre del 2000 es la del programa de consolidación del sistema
financiero, que es el que expusimos hace un rato, en el cual se enmarca la absorción que hace el Interbank
de un bloque patrimonial del Banco Latino.
El programa si bien es el Decreto de Urgencia 108 del 2000, es firmado por el ministro de Economía,
Silva Ruete, entendemos que en realidad fue diseñado por el ministro Boloña. Este programa es el que da
todos los incentivos, el Estado prácticamente le dice a los bancos que estén interesados en el Latino:
miren, prácticamente le estaba regalando el banco. Es decir, no hay manera que pierda, desde nuestro
punto de vista no hay manera de que el Interbank que estaba interesado el Latino pierda en esa operación.
Es decir evalúas los activos, valorizas los pasivos y si los pasivos son mayores que los activos yo te cubro
el diferencial. Es mas o menos esa la manera en la cual se ha operado.
Había un punto que se nos estaba pasando y es que la semana pasada tuvimos oportunidad de conversar
con el gerente del Banco Interamericano de Finanzas, que fue el último que presentó una oferta a Cofide
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