días es Navidad, el Día del Periodista, se viene los gastos escolares, o sea, en cada ocasión iban y pasaban una listita con los nombres de algunos periodistas que, supuestamente, ganaban demasiado poco y que ellos iban como representantes de estos periodistas pero que tenían vergüenza de acercarse directamente y que va a hacer una bolsita para dárselo y eso ya se volvió, los periodistas ni siquiera sabían y yo tengo entendido que muchas personas se indignaron con esto cuando se denunció. Yo se lo hice conocer a Rosa, Rosa dijo: Voy a investigar. Al día siguiente yo ingresé a trabajar y me encontré con el señor Díaz que me llamó la atención y con frases, un poco, irreproducibles aquí, me dijo, me amenazó, que no sabía con quién me estaba metiendo, que yo dejara de hablar tonterías de él y de meterme en su vida. Entonces, eso me llamó mucho la atención. Y quiero aquí, hacer un paréntesis. El señor Díaz, lo conozco hace mucho tiempo, hace mucho tiempo, él es esposo de una prima lejana pero prima finalmente, es esposo de mi prima Gloria Morales Chávez, su esposa. (3) Entonces, yo lo conocí hace mucho tiempo. Inicialmente nuestra relación era buena, cuando trabajábamos cada uno en un área diferente, incluso, cuando estaba trabajando yo con Julio Castro, la remuneración la entendían ellos era que ganaba muy poco, me decían oye, vente a trabajar con nosotros en Prensa que aquí hay plata. Obviamente, nunca accedí a eso, además era salir sin saber a donde iba, mi función en ese momento con Julio Castro era todo lo que era investigaciones en el tema de narcotráfico, hasta que terminamos. No hice caso, nunca me fui con ellos. Cuando voy a trabajar en Prensa, inicialmente, me recibieron muy bien. Pero tengo problemas por cuestiones así, de repente, intrascendentes, pero que quiero que quede constancia por qué es que existía esa relación un poco ya tirante, después, con él. Cuando llego yo no solamente existía lo de los alimentos sino que el Congreso destinaba diariamente para los periodistas de la mañana y de la tarde, por turnos, 4 gaseosas de 2 litros cada una y galletas o queques que se le entregaba por turno, o sea, 4 en la mañana y 4 en la tarde; y unos queques que venían en una bolsa o sino galletas, eso destinaba el Congreso todos los días a través de la concesionaria que tenía en ese momento. Cuando un día de esos voy a conversar con el Oficial Mayor y me dice: Cómo están recibiendo estas cosas, yo recién había entrado, sí, tengo entendido (ininteligible) gaseosas, pero cuántas llevan, no sé lo que hay, a veces traen, a veces no traen, no, me dice el Oficial Mayor, yo pago diariamente, el Congreso paga diariamente tanto por 4 gaseosas en la mañana, 4 en la tarde, pero, perdón, pero eso no veo yo, entonces encárgate tú de que eso llegue. Yo no sabía, obviamente, no tenía esa información, inmediatamente me pongo a observar como era, cuál era el trámite que esto seguía, converso con los mozos y un mozo en ese momento, no, se lo llevan los Díaz, porque Lucho Díaz, no solamente trabajaba acá, sino trabajaba su hermano Julio Díaz, tiene como 4 o 5 hermanos, trabajando con varios congresistas, tanto de mayoría como de oposición. Entonces los Díaz, Julio y Lucho, son los que se llevan esto y me explican el mecanismo y no solamente me explican el mecanismo sino yo lo veo, simplemente, cuando veían los días de Pleno llegaban las gaseosas completas, pero los días viernes, los días martes y lunes que había poca gente o muy escasa gente, llegaba 1 o 2 gaseosas y lo demás todos los mozos se lo llevaban a la parte posterior donde está hoy el marcador, donde está hoy el marcador de tarjeta, ahí estaban los señores de seguridad, ellos se lo llevaban en bolsas, el mozo lo llevaba ya en unos paquetes manila, cuando llegaban los mozos lo dejaban ahí, los de seguridad lo recibían, ya -6-

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