verdad es que con muy malos resultados. Inclusive esto había dado lugar a una serie de reclamos y queja
de los trabajadores que —entre comillas— se sentían estafados, porque dirán yo he terminado comprando
una acción a un precio enorme y nadie me lo compra a ese precio. Ya había pasado —me parece— en
Hierro Perú, en alguna eléctrica. Entonces, en COPRI y en general en las CEPRI había un cuidado muy
grande de que al trabajador no se sintiera al final perjudicado.
Entonces, ahí fue en esa línea que a nuestro juicio muy apropiadamente el Ministro Córdova dijo sobre el
precio base a los trabajadores, y así se vendió.
Y en la práctica, señor Presidente, hasta el techo de 10% y, sin embargo, compraron solo 3,54. Hicimos
cualquier cantidad de presentaciones en Sider, llevamos a agentes corredores de Bolsa que les expliquen
muchas veces a la gente qué es una acción, tuvimos mucho cuidado en decirle cuidado, la acción tiene un
riesgo, podría ser que baje, no podemos garantizar, mucha gente jugó a lo seguro, pero aun así fueron 8
millones de acciones que no está mal.
El señor
.— Los plazos para el pago y el mecanismo de pago era exactamente igual que el
del consorcio ganador.
El señor
.— Lo que decía la ley, señor, era de que los trabajadores si compraban hasta un
número, un porcentaje del total de trabajadores, tenía que ser al contado. Si compraban en grupo más allá
de cierto porcentaje, 75% de trabajadores, se les podía dar el financiamiento.
Entonces, el ministro Córdova, me parece que otra vez que acertadamente, nos dijo oye, si al comprador
le estamos dando 8 años, al trabajador le tenemos que dar 8 años. Aun así hay un porcentaje de
trabajadores relativamente menor que prefirió pagarlo al contado. Y más diría yo, el porcentaje mayor,
setentaitantos por ciento de los trabajadores, adoptaron el pago a 8 años en 10 ó 20% cash y me parece
que 10% a lo largo de los 8. Como han transcurrido 6, me imagino que todavía deben haber trabajadores,
si es que no lo han vendido ya, que la están pagando.
El señor
.— Y además con el respaldo de sus CTS, o sea que prácticamente no lo ha
pagado, se les descontaba de su CTS nada más.
El señor PRESIDENTE.— ¿Cuáles fueron los criterios de evaluación de los consorcios participantes?
¿Tiene usted información de la financiera Station Funding Ltda. de dónde provenían los capitales de esta
empresa y cuál era su capacidad de pago y a quién representaba?
El señor
.— Para ser honesto no, señor Presidente. En realidad el que compró las bases de
lo que después se transformó en el consorcio Sider Corpus fue Acerco, una empresa de tubos de acero que
estaba basada en Arequipa. Las bases permitían que comprara el operador y que luego incorporara hasta
la presentación misma a socios estratégicos, así fue presentada la documentación. La documentación fue
presentada en el sentido de que el operador a la vez era socio de este consorcio con un tercio que era
Acerco, cuya empresa matriz era GSA Industrial, americana, que a su vez cuya empresa matriz General
Electric Capitals, o sea, digamos dos generaciones hacia arriba; era el brazo financiero de la General
Electric que todos sabemos que es un monstruo. La siguiente hacia abajo era GSA Industrial y hacia abajo
era el dueño de Acerco.
Entonces, ese era el operador que aportó un tercio, trajo un fondo mutuo que era el Station Funding, me
parece que es de Canadá, señor Presidente, que aportó otro tercio; y el tercer tercio era de Wiese
Inversiones, no el Banco Wiese sino Wiese Inversiones que aportó...
El señor
.— El principal accionista es Wiese Inversiones.
El señor
.— ¿Pero no es el que ahora está separado del banco? Bueno, de repente no
quiero precisar lo que no conozco; pero lo que sí conozco era que era Acerco, cuya matriz era GSA
Industrial, un tercio; Stanton Funding, de Canadá, un tercio; y Wiese Inversiones, un tercio; (7) el
operador Acerco, esa fue la documentación.
El otro postor que era Aceros Arequipa se presentó solo.
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