El señor
.— Con gusto, señor Presidente.
En realidad, como todos recordamos, la oferta que se solicitó a los postores, en este caso los dos que
presentaron, fue que presentaran su oferta asumiendo el cien por ciento de acciones, o sea, al 193 o el
161,6 partían de la premisa que era una oferta por el cien por ciento de acciones. Sin embargo, como dice
el Decreto Legislativo N.° 674, los trabajadores tenían derecho a comprar hasta el 10%. En la práctica los
trabajadores compraron el 3,54% de acciones.
Ahora, si hacemos una división simple, el precio por acción que pagaron los postores llegó a 80 centavos
y fracción por acción. El precio de los trabajadores que se aprobó en COPRI fue 31 centavos por acción.
Ese 3,54% de acciones su número absoluto es 8 millones y pico de acciones. Como existe una diferencia
de 50 centavos entre lo que pagó el consorcio y lo que pagaron los trabajadores, si multiplicamos 8
millones de acciones por 50 centavos, nos da la aparente falta de 4 millones de dólares.
La pregunta seguramente que viene es por qué se vendió a 31 centavos a los trabajadores. Esto fue un
raciocinio al interior del CEPRI que después fue materia de una sesión específica con la COPRI,
específicamente con el señor Daniel Córdova; y la línea de raciocinio del señor Córdova fue la siguiente:
no podemos —entre comillas— castigar al trabajador que va a comprar acciones con el efecto de la puja
de una subasta. Es decir, como hemos dicho, el precio base era, por ejemplo, de 73 y al final terminó
siendo en 132. Esta subida de casi 90% de resultado es el resultado de la puja.
El Ministro Córdova decía no, perdón, al trabajador no le vamos a poner la puja, al trabajador se le va a
vender al precio base, sobre la base otra vez —disculpe la cacofonía— del precio base. Y ojo, el precio
base tampoco me lo van a castigar con el precio diferido que es un valor facial. Tiene que ser sobre el
valor presente del precio base y de ahí salen los 31. El valor presente de precio base se tomó. 10 millones
al contado me parece que era la base ¿no es cierto?, los 26 millones de papeles, ahí van 36, y los 70
millones diferidos, su valor presente es 44 millones de dólares. Sumamos 44 más 26 más 10, me parece
que esa es la suma, daba 74 millones. 74 millones dividido entre 239 millones de acciones, dan
exactamente 0,31 centavos. Ese fue el precio base a los trabajadores y ese es el sustento.
Claro, aparentemente uno podría pensar de que por algún lado faltan 4 millones, claro...
El señor PRESIDENTE.— O sea, estos 4 millones representan, así hablando criollamente, una rebaja
que le hicieron a los trabajadores; o sea, no corresponde a que la empresa ha dejado de pagar los 4
millones, sino que son... o sea, los trabajadores debieron pagar lo que pagaron más 4 millones ¿no es
cierto?, y se les hizo un descuento de 4 millones de soles para favorecer al trabajador. Eso es lo que
usted...
El señor
.— Pongámonos exactamente, señor Presidente, si me permite, al trabajador se le
hizo un descuento en el valor por acción, aún no sabíamos que iba a llegar eso a 4 millones.
Con el producto de la puja, el ganador terminó pagando 80,4 centavos por acción, al trabajador se le
cobró su 3,54%, 31 centavos punto 44, se le redondeó a 31 centavos. Es claro, aparentemente hay una
diferencia de casi 50 centavos por acción, ese 3.54% de acciones representan 8 millones de acciones, 8
millones por 50 centavos da los 4, que en la parte contable no termina de cuadrar.
¿Por qué la oferta de 193 al final se transformó realmente en un pago de 186?, porque como los
trabajadores habían tomado 3,54% tal como estaba en las bases, en función a la oferta por el 100, luego se
corregía hacia abajo quitando el 3,54; o sea, si me permite, son 193 millones por 0,9644, da exactamente
186 millones y fracción, que es lo que forma parte del contrato final, definitivo de pagos.
El señor
.— En otras palabras la diferencia se puede explicar, el valor de la acción a los
trabajadores los conocimos previamente, lo decidimos nosotros, los 31 centavos lo decidimos nosotros, lo
decidió el CEPRI de acuerdo con COPRI; o sea, esa acción de trabajador ya tenía un precio fijado por
nosotros, ya la conocíamos. El precio de la acción a vender no lo conocíamos, salió de lo que ofertaron
los compradores.
El señor
.— En algunos casos, señor Presidente, se ha cobrado al trabajador el precio
resultante de la subasta, pero digamos ya había habido programas de venta de trabajadores en COPRI y la
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