congresista de la República y durante unos meses, antes de juramentar, todavía ejercía la alcaldía de Puno? La señora QUILCA DE IGLESIAS.— Estuvo ejerciendo la alcaldía de Puno, por esta razón es que yo cursé un oficio al Jurado Nacional de Elecciones, a fin de que en cumplimiento de la ley, habiendo sido proclamado como congresista, él debiera dejar el cargo y dar pase al nombramiento (2) de la primera regidora, hecho que fue contestado por un documento. El señor PRESIDENTE.— Perdóneme, usted escribe y aquí tenemos el escrito suyo, usted va a dejarnos ese escrito. La señora QUILCA DE IGLESIAS.— Sí, voy a dejarlo. El señor PRESIDENTE.— ¿Y usted en ese escrito ante el Jurado Nacional de Elecciones pide al jurado que la declare a usted alcaldesa? La señora QUILCA DE IGLESIAS.— Así es. El señor PRESIDENTE.— ¿Usted lo pide así? La señora QUILCA DE IGLESIAS.— Así lo pido y aquí el doctor Montes de Oca responde que corresponde que se me otorgue, en este caso, la designación de alcaldesa de Puno. Hay una respuesta que sale en una resolución del Jurado Nacional de Elecciones que también la voy a poner, en plena contradicción con otra resolución, que sale también en la misma fecha del Jurado Nacional de Elecciones, firmado por el señor de Valdivia Cano y los demás integrantes y en la cual indican que no es procedente. El señor PRESIDENTE.— Son cinco los miembros del Jurado Nacional de Elecciones, cuatro se pronuncian a favor de una decisión, que es otorgar al señor Julián Salas Portocarrero la alcaldía y uno de ellos discrepa y dice que le corresponde a usted. La señora QUILCA DE IGLESIAS.— El Presidente del Jurado Nacional de Elecciones. El señor PRESIDENTE.— ¿El propio presidente discrepa? La señora QUILCA DE IGLESIAS.— Sí, discrepa e indica que no procede la vacancia por cuanto en la misma resolución que sacan del jurado y en la que supuestamente se me sanciona, no hay un documento en todo el expediente que pruebe que Irma Quilca ha ejercido tráfico de influencias y ser sancionada, no existe un solo documento. El señor PRESIDENTE.— Señora Quilca, ¿usted está diciendo que el Jurado Nacional de Elecciones le ha sustraído su designación como alcaldesa de la provincia de Puno? La señora QUILCA DE IGLESIAS.— Así, doctor Pacheco y esto lo sustento por lo siguiente. Primero, que con todas las pruebas que yo he presentado, creo que hasta el ciego se hubiera dado cuenta que aquí se cometía una gran injusticia. El señor PRESIDENTE.— ¿Usted mantiene en que nivel su reclamo para poder ser restituida en el derecho que le ha sido lesionada. La señora QUILCA DE IGLESIAS.— Yo mantengo y vengo a esta entrevista, doctor Pacheco, con una gran esperanza. En la Primera Instancia que fue el Concejo Municipal de Puno, en la segunda que fue el jurado, donde ya todo estaba realmente arreglado, como bien en alguna vez el señor Gregorio Ticona se manifestó: “no se preocupen porque todo está arreglado y bien arreglado.” Yo vengo ahora con una gran esperanza, de que por fin se haga justicia. No vengo con un afán de venganza política sino simplemente para que se me restituya mi honorabilidad que ha sido dañada muy fuertemente. Una trayectoria con un file impecable dentro de lo que es educación, por más de 30 años, no -5-

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