determinadas circunstancias que pueden estar pasando en el país, pero de todas maneras es una actividad
que no va a desaparecer.
Entonces, si algún sustento o beneficio puede tener...
El señor PRESIDENTE.— Por supuesto, no va a desaparecer la pesca, pero usted sabe cuántas fábricas
pesqueras han desaparecido, cuántas han quebrado, cuántas embarcaciones.
El señor VALENCIA ROSAS, Juan.— Ese riesgo lo he podido ver, palpar en Finsur, por ejemplo,
donde teníamos los depósitos de los diferentes clientes y teníamos que rentabilizar para pagar el ahorro
correspondiente, para sacar el spred que le correspondía a la financiera, y para poder devolver el dinero en
su momento.
Entonces, qué se hacía, a veces teníamos una cantidad de dinero que no podíamos dejar de colocarla,
había que colocarla.
Entonces, llegaban determinados clientes que asumían un determinado riesgo, para esto ya la
Superintendencia catalogaba con diferentes alternativas, el riesgo posible de cada uno de los que se
presentaban. Y según la situación es que nosotros tomábamos la decisión de aprobar o no.
Bueno, la situación fue difícil en su momento. Actualmente no se cómo está.
El señor PRESIDENTE.— En el caso de los proyectos inmobiliarios, cuál era la mecánica para aprobar
estos proyectos inmobiliarios, y con qué directivos o funcionarios de la Caja se preparaba la
documentación para llevarlo al Comité de Inversiones.
El señor VALENCIA ROSAS, Juan.— Yo las coordinaciones que he podido tener ha sido con el señor
Revilla, con el señor Mendoza en lo que es inmobiliario.
Pero quien tengo entendido que era el que revisaba toda la rentabilidad que pudiera tener cada proyecto,
era el señor Mendoza.
El señor PRESIDENTE.— ¿Y ellos qué beneficios recibían de esto?, ¿o sea, qué ganaban ellos con
darle curso aquí o darle curso allá?
El señor VALENCIA ROSAS, Juan.— Desconozco si han tenido algún beneficio.
El señor PRESIDENTE.— Ustedes, en todo caso, no compartían con ellos una parte del beneficio que
se obtenía por la función del brokeraje.
El señor VALENCIA ROSAS, Juan.— Yo voy a intentar de repente una apreciación que tengo, pero
creo que es bueno que ustedes tengan conocimiento.
A través de los juicios que tengo actualmente, ante el Poder Judicial, Alberto Venero en todas sus
declaraciones ha manifestado de que Juan Valencia y Luis Duthurburu eran los que manejaban la Caja.
Pero él no dice, como hace un momento usted acaba de leer, en los procesos: “yo iba donde Montesinos,
coordinaba, lo que me enteraba a través de lo que me informa Venero Valencia, después ejecutaba las
cosas”. Él no dice eso.
Inclusive han habido confrontaciones en las cuales en un proceso, por ejemplo, en el 3001, en el Quinto
Juzgado, donde él manifiesta que yo mensualmente le daba dinero a los presidentes.
El señor PRESIDENTE.— Eso es exacto, él dice que aportaban 10 mil dólares mensuales de la
operadora del Hotel para los presidentes.
El señor VALENCIA ROSAS, Juan.— Esa versión la conozco, porque, como le digo, ha sido materia
de confrontación en los juzgados.
El señor PRESIDENTE.— ¿Usted qué dice al respecto?
El señor VALENCIA ROSAS, Juan.— Es que nunca he dado un solo centavo a ningún presidente.
Lo que pasa es que es muy cómodo para él decir: “ellos lo hacían, él lo hacía”. Claro, como no hay
pruebas como para poder contradecir, solamente es su palabra contra mi palabra.
Ahora, yo creo que es fácil deducirlo también. Si él representaba a Montesinos, él conocía a los
representantes, como proveedor, a los militares, conocía tal vez por relación de Montesinos a los
presidentes o a los directores. La pregunta es, ¿ustedes creen que no había ninguna conversación con
ellos?
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