El señor CORNEJO.— Gracias.
Mire, usted acaba de decir, en una de las preguntas de que la operadora donaba regalos, artefactos,
etcétera, a los trabajadores; y anecdóticamente usted dice que ponían tres tarjetas, la suya, la de
Duthurburu y la del señor Venero. Explíqueme, ¿cómo ha aparecido el señor Venero para esas cosas,
cuando se ocultaba para otras?
El señor VALENCIA ROSAS, Juan.— No, lógicamente el señor Revilla ha sido compañero de colegio
de Alberto y mío.
El señor PRESIDENTE.— ¿En qué colegio estudió?
El señor VALENCIA ROSAS, Juan.— ¿Perdón?
El señor PRESIDENTE.— ¿En qué colegio estudió?
El señor VALENCIA ROSAS, Juan.— En Nuestra Señora de los Desamparados, en Breña.
Después David Mendoza, su familiar. Esa es la relación directa que habían entre esas personas.
El señor CORNEJO.— No, pero, se supone que cuando uno está en ese tipo de relaciones, si está
ocultándose, tiene que ser total. O sea, lo que significa por lógica, lo que significa que su ocultamiento no
era real; era para los formulismos, era para los cuestiones prácticas, económicas, pero en la Caja él
representaba por sí un peso, él iba a la Caja, él entraba a la Caja y salía de la Caja como cualquier
ciudadano.
El señor VALENCIA ROSAS, Juan.— Nunca lo he visto que haya ido a la Caja, pero sí sé de que
muchos funcionarios de la Caja han estado en su casa.
El señor CORNEJO.— La otra pregunta, si me disculpa, es: usted ha mencionado en la primera parte
que Peruvian Fishing, ¿sabía usted que era un préstamo o era un refinanciamiento?
El señor VALENCIA ROSAS, Juan.— Sí.
El señor CORNEJO.— Que era, pues, una cosa que no iba a tener utilidad porque al final es una cartera
pesada y no se ha pagado.
Dígame, a pesar de todo ello que usted sabía, ¿cuánto fue su ganancia por ese trámite como broker?
El señor VALENCIA ROSAS, Juan.— Me parece que hubo una comisión de algo del 0,3%. No
recuerdo muy bien, pero en créditos era sí una comisión muy baja.
Pero yo, en lo personal, era la división, de lo que Alberto Venero decía: es Montesinos, es de Duthurburu,
es Alberto Venero y es mía. Entonces, vendría a ser casi, de repente, un octavo.
El señor CORNEJO.— ¿Eso cobraba usted, como persona cobraba un octavo de esa transacción?
El señor VALENCIA ROSAS, Juan.— Aproximadamente.
El señor CORNEJO.— A pesar que sabía que no era una cosa que iba a ser viable e inmejorable.
El señor VALENCIA ROSAS, Juan.— No. Es que como ya se ha conversado eso al comienzo, las
circunstancias son diferentes; lógicamente que verlo ahorita es muy fácil decir eso no servía para nada;
pero si yo, por ejemplo, en este momento vengo y le digo: señor, mire usted, le pido una refinanciación.
Yo estoy en un lugar ideal y tengo toda la maquinaria lista para poder procesar el pescado y que salga
congelado y traía las muestras y todo eso.
Entonces, es difícil decir que no, porque lo que uno quiere decir es recuperar el dinero porque el negocio
no estaba en recuperar los bienes, porque en todo caso, imagínese usted, la Caja de Pensiones llena de
bienes, a las finales le costaría tener más los bienes por el mantenimiento que volver a recuperar en
liquidez.
El señor PRESIDENTE.— Si hubiera alguna pregunta.
El señor CARABAY, Yamil.— Señor, a través de la Presidencia, Yamil Carabay.
En sus declaraciones el señor Duthurburu, cuando lo presenta usted, lo señala como los ojos del señor
Vladimiro Montesinos; es más, se habla, inclusive, que usted era el que iba a vigilar los intereses del
señor Montesinos. Mi pregunta era si realmente esto es cierto, usted lo conocía, si iba al SIN en algún
momento, ¿nos podría aclarar algo al respecto?
-33-
Seleccionar párrafo de destino3
Conectar a un párrafo
Connect to an entity
Disable highlights
Añadir a la tabla de contenidos