presencia. El señor PRESIDENTE.— ¿La presencia era con representación de qué? ¿De Tibe, de la empresa de Duthurburu? El señor VALENCIA ROSAS, Juan.— Al comienzo la idea de Venero fue nombrarme Gerente General de la Empresa Tibe. Pero después cambió la idea puesto que él tenía previsto el hecho de que lo representara en las acciones de FINSUR y se contradecía acá, por el hecho de que yo esté como broker y como accionista en la financiera. Por esa razón me dijo que me mantuviera con una presencia no legal, diríamos, simplemente representándolo a él en las reuniones, como le mencioné hace un momento. El señor PRESIDENTE.— Bueno, usted parece mencionado en varias cartas ¿no es cierto? El señor VALENCIA ROSAS, Juan.— Sí, debe ser. El señor PRESIDENTE.— Y aparece mencionado como si su relación fuera una relación tipo broker. Esto era porque usted entraba a través de unas empresas pero sin formalmente pertenecer a ellas. El señor VALENCIA ROSAS, Juan.— Informalmente, así es. El señor PRESIDENTE.— Informalmente. Las empresas a través de las cuales entraba, cuáles eran. El señor VALENCIA ROSAS, Juan.— Bueno, siempre ha sido la Empresa Tibe. Lo que pasa es que las empresas que trabajaban con la Caja de Pensiones, de propiedad de Alberto y Luis Duthurburu, eran Tibe S.A., después Mar Egeo y Atlanta; que como ustedes podrán corroborar en los Registros Públicos aparecen en la creación ellos mismos, después que cambian a sus familiares inclusive, en esas tres empresas. El señor PRESIDENTE.— Entonces, la relación por la cual usted ingresa es una relación vinculada siempre a Venero-Duthurburu y por una relación de desconfianza, siendo su vinculación con Venero. El señor VALENCIA ROSAS, Juan.— Correcto. El señor PRESIDENTE.— En función de elementos de control sobre el accionar de Duthurburu. El señor VALENCIA ROSAS, Juan.— Claro. El señor PRESIDENTE.— ¿Y por qué esto? ¿Porque Duthurburu era el que conocía el negocio de la Caja, el que tenía los vínculos de la Caja, el que sabía como era el movimiento de la Caja? El señor VALENCIA ROSAS, Juan.— No sé si de repente me permita ubicarnos un poco en el tiempo. El señor PRESIDENTE.— Como no, señor Valencia. El señor VALENCIA ROSAS, Juan.— Con Alberto Venero me une una amistad desde la época escolar, secundaria. Cuando pasaron los años yo he sido broker de seguros y en mi actividad individual le llevaba los seguros personales a Alberto Venero, tanto de su familia como de sus empresas. Cuando pasa el tiempo, aproximadamente en el año 1991-1992, él me pide que fuera su gerente de ventas en una de las empresas que confeccionaba ropa casual, su fábrica quedaba en Gamarra. Estuve trabajando casi 8 meses con él ahí y entonces por motivos de que no podía descuidar mis clientes de seguros es que yo renuncio. Pasado el tiempo, como le mencioné hace un momento, aproximadamente a mediados del año 93, me dice que vaya a trabajar con él, por el tipo de desconfianza que tenía con su socio. Para esto, me presenta al socio, Luis Duthurburu, y me dice que yo me tenía que hacer pasar como una persona que venía con un cierto poder, poder político. Entonces, obviamente la posición que yo tuve era cumplir sus indicaciones. Luis Duthurburu siempre me vio como una persona que era el veedor de las negociaciones que podían hacer y cuando se hacían reuniones semanales, donde Duthurburu, Venero y el que habla estábamos presentes, donde se informaba qué ingresos habían, qué comisiones habían que cobrar a los clientes particulares, yo tenía que trasladarle los comentarios que en su momento Duthurburu podía haber tenido con algunos de los clientes. Esa era mi posición. -2-

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